martes, 23 de octubre de 2012

Lecturas

Cuidado con las extrapolaciones, manipulaciones, instrumentalizaciones políticas de los resultados electorales. Por ejemplo, no puede decirse que la victoria de Núñez Feijoo sea un aval a los planes de ajuste de Rajoy. Podrá interpretarse como una señal, pero nunca como una verdad axiomática. Las elecciones autonómicas, como las municipales, tienen una orientación de claro contenido local. Si fuere así, si el PP cree, está convencido de que los españoles están representados en el voto gallego, ¿por qué no convocan un referéndum para someter al veredicto popular dichos planes? Si lo van a ganar sería pan comido ¿no? Si fuere así ¿cómo es que los "populares" han caído diez puntos cuando aún no ha transcurrido un año de haber subido al poder? No hay que olvidar, por otro lado, que el PP llevó un palo en los comicios vascos y que incluso en los gallegos han perdido unos 150.000 votos con respecto a los anteriores autonómicos o 200.000 con relación a los del 20N. Mirando a la oposición cabe señalar la lentitud de los órganos de los partidos y las remolonas decisiones de los líderes fracasados. Lo normal, tanto en el PSOE como en el BNG sería que Pachi Vázquez como el ferrolano Francisco Jorquera no solo dijeran que asumen personalmente el batacazo sino que un gesto de honestidad y coherencia sería presentar la dimisión ya. Y, a título anecdótico, algo que me llamó la atención fue el gesto de Xosé Manuel Beiras con respecto su antigua formación el BNG. En una entrevista en "Los desayunos de TVE" dijo ayer que nunca pensaron que podían sobrepasar en número de escaños a las tradicionales siglas nacionalistas. Pareciera querer desmentir cierto ánimo hostil, de venganza o resentimiento con sus anteriores correligionarios. A mi modesto entender, ya lo dije y lo reitero, lo sintomático es, en el caso de Galicia, el índice de abstención, siete puntos por debajo de las anteriores, y la orfandad en la que se halla sumida la izquierda convencional que se ha quedado sin referente con un PSOE decadente y sin una propuesta alternativa que seduzca. Vamos a ver si la experiencia de AGE, la segunda fuerza ganadora de esta convocatoria, se presenta con largo recorrido.