lunes, 15 de octubre de 2012

La desigualdad social


La verdad es que iniciamos la semana con cifras desalentadoras, como no podía ser de otra manera, vista la senda que nos marca la UE en la gestión de la crisis. Leemos que  la desigualdad social crece, que cuanto mayor es el número de pobres mayor es el de ricos, que uno de cada tres ocupados vive por debajo del umbral de la pobreza, que los servicios sociales atienden ya a más de ocho millones de personas. En fin, para qué continuar si con estos ejemplos basta para tomar conciencia de la situación. Para colmo de males, el FMI viene a reconocer que ha estado haciendo mal los cálculos hasta ahora, de ahí que nos haya sorprendido días pasados con  la consideración de que la austeridad no es la receta mágica, al contrario de lo que piensa la Unión Europea, totalmente plegada a las directrices de la Merkel. Ante la evidencia de los datos y de los números, reforzados con los resultados negativos de los países intervenidos, Portugal, Irlanda y Grecia, no cabe pensar otra cosa que insistir en la teoría de que somos víctimas de una coartada propiciada por un capitalismo salvaje que arrasa con el Estado de bienestar y que cuenta con la alianza de políticas neoliberales que en todo caso aplican lo de sálvese quien pueda en donde llevamos las de perder los países del sur de la comunidad europea. Rajoy , aunque tarde, parece que se da cuenta y busca sumar esfuerzos con Francia e Italia, pero todo se queda en una posición testimonial, porque, entre otras razones, Francia como Italia están esperando que España tenga que rendirse a ver si así hace de cortafuegos para las naciones gala e italiana. Lo que hay.