martes, 2 de octubre de 2012

La suerte está echada


Alea jacta est. El rescate está listo. A Mariano Rajoy le va a caber el triste papel de haber entregado a España. Sobra Gobierno, con nombrar un administrador general y un equipo que vele por el cumplimiento de las órdenes que dicte la UE, más concretamente Alemania, es suficiente. Naturalmente, estoy caricaturizando, pero el dibujo no andará muy lejos de la futura situación. Dicen los expertos próximos a Bruselas que si esa petición se produce, se pondrá en marcha de inmediato el otro mecanismo que puede aportar estabilidad a la zona euro: las compras de deuda por parte del Banco Central Europeo, como anunció su presidente, Mario Draghi. “La zona euro tiene la caja de herramientas para lograr la estabilización de los mercados, que además ha sido reforzada con el anuncio del BCE de su programa de compra de deuda”, afirmó Rhen durante la visita que cursó el pasado lunes a España. Esta medida ya tomada por la Unión Europea contrasta, no obstante, con aquellas otras voces que decían que el rescate era inviable porque no había dinero suficiente para pagarlo . Se decía también que el rescate supondría el efecto dominó y detrás podrían caer Italia y Francia. Ahora estos dos países están deseando que España lo pida porque creen que actuará de cortafuegos y les beneficiará. En fin, que esto se convierte en un batiburrillo que no hay quien lo entienda. Pero algo sí está claro y es que la dinámica de la austeridad cerril que se viene aplicando genera más recesión y por tanto más paro y pobreza y los ejemplos los tenemos en Grecia y Portugal. El rescate traerá más medidas de ajuste. Si bien es verdad que Alemania está frenando el asunto porque repercute en la popularidad de Merkel que tiene a la vista elecciones, no cabe pensar otra cosa que acabará cediendo a la presión de la UE, lo mismo que Finlandia, país que también se opone, y que ambos pondrán unas condiciones durísimas, como aventuran otros analistas.