lunes, 22 de octubre de 2012

Lecciones


No sé si había otras expectativas en el seno de la sociedad gallega, pero si salvamos la irrupción de Beiras, superando a su antigua formación el BNG, no cabía esperar grandes sorpresas en las elecciones autonómicas. El triunfo de los "populares" lo venían profetizando todas las encuestas. Cabe señalar, no obstante, que el PP de Feijoo no solo no pierde la mayoría absoluta sino que, favorecido por la fragmentación de la izquierda, amplía su ventaja en número de escaños y no acusa especial erosión por la crisis, aunque no hay que soslayar esa pérdida de unos doscientos mil votos con respecto al 20N. Por descontado, se consuma en términos absolutos la debacle de los socialistas. Se veía venir, por otro lado, un incremento significado de la abstención, casi siete puntos por debajo de los resultados de los comicios anteriores, por la desafección ciudadana de la política y los políticos. Ayer lo señalaba en mi cuenta de twitter. Lo preocupante es que hay un fracaso del bipartidismo, con el desmoronamiento del PSOE y, tanto a nivel central como en Galicia, el arco social de la izquierda no nacionalista queda sin referente, cuestión grave en clave de salud democrática. Todo esto puede ser, si se quiere, un alivio para Rajoy, pero su desgaste es claro y evidente de ahí que el propio Núñez Feijoo se descolgara del logo del partido e incluso descartara la coincidencia con Rajoy en los mitines, salvo el de final de la campaña. Es lo que hay, expresión que no por manida deja de ser gráfica. La gran lección creo yo es que el PSOE actual no vale y urge su refundación y, desde luego, en adelante, la sonoridad en la cámara gallega recuperará decibelios con el retorno del veterano Beiras, que tendrá a su lado a la ferrolana Yolanda Díaz, que resulta también catapultada por las urnas.