lunes, 26 de noviembre de 2012

Un monumento al hígado, único en el mundo


Hace 25 años se inauguraba el monumento al hígado en Valón. De hecho, aquella localidad ha celebrado la efeméride, según daba cuenta ayer Diario de Ferrol. La iniciativa fue inspirada por el doctor Quintanilla Ulla, a la sazón alcalde (PSOE), que en una conferencia glosó las bondades del hígado. El galeno y político llegó a decir que el corazón representaba a la derecha "porque barulla (alborota) mucho y hace poco, mientras que el hígado sería un concejal de izquierdas que desarrolla una labor callada y eficaz". El conferenciante añadió que el hígado funciona como una aduana "porque deja entrar lo bueno e impide lo malo". El alcalde acabó diciendo que el corazón humano "viene a ser como nuestro Fraga y el hígado como Felipe González". El caso es que la exaltación de la voluminosa víscera, llevada con singular gracejo al lenguaje de las ideas políticas, no cayó en saco roto y el entonces presidente de la Asociación de Vecinos de Valón, Salustiano Gómez le pidió apoyo a Jaime Quintanilla para erigirle un monumento, encargo que materializó el artista Guillermo Feal.  En aquella época, año 1987, el acontecimiento circuló por los cuatro puntos cardinales. Hubo agencias internacionales de viajes que lo incluyeron en sus rutas turísticas. La verdad es que, mientras no se demuestre lo contrario, la iniciativa es única en el mundo. Recuerdo que el prestigioso periodista Iñaki Gabilondo, con motivo de su visita a Ferrol en el mes de mayo del 2011, invitado por el Club de Prensa, al salir en conversación lo del monumento al hígado expresó espontáneamente su deseo de visitarlo. Veníamos de almorzar en Doniños y nos caía en camino. Allí se hizo unas fotos mostrando su sorpresa y perplejidad por la original idea.  No obstante, todo hay que decirlo, después de la eclosión mediática que siguió a la materialización de la propuesta, el dichoso monumento, a lo largo de este cuarto de siglo, parece haber caído en el olvido. Ayer, como queda escrito más arriba, lo reivindicaba el vecindario de Valón.