domingo, 18 de noviembre de 2012

La historia de algunos curas de Esmelle


Hasta mis manos ha llegado un trabajo de investigación titulado A Carta do Cura de Esmelle. Un texto inédito de 1827, del que es autor Gonzalo Navaza, escritor, traductor y estudioso de la toponimia, que se incluye en una serie de estudios bajo el epígrafe "Os papés d'emprenta condenada, volume II", que edita el Consello da Cultura Galega. Se trata de una pieza literaria de carácter satírico, en verso. El autor de la investigación y feliz hallazgo dice que es un conjunto de tres textos "debidos polo menos a dúas mans". El citado cura se llamaba José María Fuente Montenegro (Becerreá, 1764- Esmelle, 1842). En la carta, le cuenta a un amigo como huyó de un tal Pico que el día del patrón, San Juan, le apareció de improviso autoinvitado para participar en el almuerzo festivo, objetivo que no cumplió el visitante al zafarse  de él, refugiándose en la iglesia, el reverendo José María. Es muy simpática toda la narración. Me llamó la atención, como digo, este interesante trabajo y busqué coincidencias con algunas anotaciones que yo tenía extraídas de mis "viajes" por la hemeroteca digital de la  Biblioteca Nacional de España. Por ejemplo, Gonzalo Navaza refiere que este cura sufrió durante su ejercicio en Esmelle el robo de objetos. En efecto, en La Revista Española de fecha 05-09-1835 se inserta una reseña que dice: "En la iglesia de San Juan de Esmelle han sido robadas las alhajas siguientes: un cáliz de plata con patena dorada y una cucharita de lo mismo, el vaso o copa de otro más usado con patena dorada, un viril de plata y dos jarritos o ampollas de plata, suplicándose a las autoridades y demás personas que tengan noticia de las referidas alhajas la den al Sr. alcalde mayor de Ferrol".

También localicé una curiosa nota satírica en la que en este caso se denunciaba el comportamiento de otro cura de Esmelle, que ya no se corresponde con Fuente Montenegro, ya que este suelto periodístico data de 1885, cuando ya había fallecido el protagonista del relato anterior. Tampoco se identifica al presbítero. Dice lo siguiente: "El curita de San Juan de Esmelle es un santo. Empezó a ejercer la caridad ¡oh modestia! a son de trompeta cuando llegó al pueblo, y hoy ¡ángel mío! presta a medio real por duro al mes. No exige a sus feligreses ¡oh desinterés! que le paguen en el acto, ¡hijo de mi alma! contentándose con cobrarles luego ¡inocente! unos reales más por réditos. Y en estas virtuosas ocupaciones, en visitas a una amiga que tiene en la parroquia de San Roque y en ser visitado por una feligresa, pasa mi pobrecito las horas de esta miserable existencia, haciendo méritos para gozar de la eterna. ¡Ah, si hubiera muchos así! (El Motín, Madrid, 15-05-1885).

Por último, una escueta nota publicada en La Iberia el 25-09-1875, diez años antes que la anterior y que no sé si se trata del cura frivolón a que se refiere El Motín, dice "El cura de San Juan de Esmelle detenido en Ferrol, ha sido trasladado al Castillo de San Antón de La Coruña". No da más datos. Me quedé con las ganas de saber los motivos de la detención de este "crego" del rural. Lo que, desde luego, queda de manifiesto es que entre el siglo XVIII y XIX los curas de Esmelle dieron que hablar.