lunes, 19 de noviembre de 2012

¿Capricho? ¿Filantropía?


Hay que ver como de un día para otro, de una broma en otra de una conocida emisora de radio, el tipo más rico del mundo se hizo dueño del Real Oviedo, adquiriendo dos millones en acciones, en el marco de una operación de ampliación de capital de la histórica entidad asturiana. Vaya por delante que me alegro por el Oviedo y por su entregada afición. A mi la "historia" me merece dos reflexiones. Por una parte, podría parecer un actitud de cierta frivolidad si nos atenemos al hecho de que el asunto viene dado por una llamada telefónica en la que el radiofonista se hace pasar por Butragueño engañando al yerno y mano derecha de Slim -muy amigo éste de Felipe González-  para animarle a que eche una mano al Oviedo que consumía las últimas fechas de la citada ampliación de capital. Da la impresión de que el adlátere del poderoso empresario una vez descubierta la broma y como réplica a la engañifa comparece en la operación y se desprende de dos millones de euros. Ustedes han venido de coña, pues aquí estamos nosotros en serio. Algo así, a modo de capricho, podría haber pensado esta pudientísima familia. Por otro lado, me da que pensar la alegría con que el nomber one de las listas de ricachones del mundo se desprende de dos millones. de euros Claro, ¿qué será para él esa cantidad? Caca de la vaca, por utilizar una expresión coloquial. No obstante, quien mucho dinero tiene no suele andar repartiéndolo al antojo, de ahí que su acción también llama la atención por esa desprendida generosidad. Qué pena que en un arranque de filantropía de los que parece tener Carlos Slim no cambie la dirección de tiro y destine con la misma alegría una partida a familias desahuciadas. No solucionaría todo el problema, pero unas cuantas personas, que viven el trance angustioso, ya podrían resultar beneficiadas, mientras no surte efectos el decreto o se revisa el aspecto legal de la norma hipotecaria.