viernes, 23 de noviembre de 2012

El escándalo de las tasas judiciales


Escribí en una ocasión (en mi columna de los periódicos del grupo La Capital, que titulaba "De esguello") que a Zapatero se le iba de las manos la gestión de la crisis y que daba la sensación de andar a tumbos o a impulsos. La historia se repite inexorablemente. Voy a poner un ejemplo concreto que está en los titulares de la prensa de estos días y que es objeto de un intenso meneo en las redes sociales. El caso de las tasas judiciales, ejemplo de insensatez y chapuza, como lo prueba el hecho de que ha tenido que posponerse su entrada en vigor porque no se habían elaborado los formularios. Pero no solo eso, Gallardón no solo desquicia a la oposición y a la parte crítica de la sociedad sino que ya le cantan las cuarenta en su propia casa. El edil "popular" de Carballo, Castro Pombo, lo ha calificado como el peor ministro de Justicia "con ser malo el anterior", dijo para compensar y el propio presidente de la Xunta, Núñez Feijoo ha tenido también que salir al paso pidiendo la reconsideración de la norma. Con independencia de los colectivos de abogados y jueces que han mostrado su rechazo o, cuando menos, su alarma. Aunque sea una reducción simplista, la inminente subida de las tasas judiciales coloca a la Justicia en manos de los ricos y desahucia, una vez más, a los menos favorecidos económicamente, bajo la acusación de que los españoles lo pasamos guay multiplicando la litigiosidad, es decir, vamos a los pleitos por entretenernos y hay que acabar con ese vicio para, de esta manera, aligerar la carga de los juzgados. Recurrir un despido puede costar 500 euros y otro tipo de acciones se sitúan en cifras exorbitantes, precisamente ahora, con la que está cayendo. A mi modo de ver, se trata de normas recaudatorias, pero ¿de dónde se va a exprimir más el bolsillo de los ciudadanos con todos los ajustes y reformas que se están llevando a cabo que como estamos viendo colapsan la cadena de consumo y retratan un clima al límite del estallido social? Un tuitero decía ayer que con esta iniciativa, el administrado se verá obligado a tomarse la justicia por su mano. Ahí queda para la reflexión.