martes, 20 de noviembre de 2012

Treinta y cinco años después del ingreso de GonzaloTorrente Ballester en la RAE




GTB lee el discurso de ingreso en la RAE
Ciclo inaugural del Club dePrensa de Ferrol (1987).
Mario Couceiro, Torrente Ballester y Man Castro 
Estamos en el año del 35 aniversario del ingreso en la RAE de Gonzalo Torrente Ballester. Fue un 27 de marzo de 1977, dos después de que fuera elegido. Soy uno de los privilegiados poseedores de su discurso autografiado. Me lo dedicó precisamente con motivo de la entrega del título de Ferrolano del Año con que lo distinguimos los periodistas locales y que le entregamos en Salamanca el 28 de diciembre del año antes citado, de ahí que la efeméride tenga ese doble matiz de celebración. En aquel encuentro estaban también presentes Coque Bruquetas (COPE) y José Varela (La Voz de Galicia). Es más, podríamos decir asimismo que estamos a 35 años de que los plumillas ferrolanos escenificáramos la nominación de Ferrolano del Año, que habíamos "inventado" un año antes, en el curso de una cena anual al calor de las fiestas navideñas. El citado galardón lo administra actualmente de manera institucional el Ayuntamiento de la ciudad naval, que lo entrega el día del patrón, siete de enero, San Julián. Para redondear la faena recordar que también estamos en el año del 25 aniversario del Club de Prensa de Ferrol (Abril de 1987). No nos faltan motivos, pues, para llevar a la memoria colectiva, particularmente de la sociedad ferrolana, hechos y figuras que conviene airear evitando que el tiempo y tal vez la desidia los diluya o desdibuje. Se lo merece el "señor de las palabras" (como lo adjetivó el ex director de la RAE y actual del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha) cuya ferrolanía dejó impregnada toda su obra. Al hilo de esto, intento destacar igualmente el papel de los periodistas locales que también hemos aportado nuestro granito de arena, allá por los años setenta, en la recuperación de la figura del autor de Los gozos y las sombras cuando todavía no había alcanzado la celebridad que luego consiguió. Un escritor a quien el Nobel Saramago lo "sentó" a la diestra de Cervantes.