viernes, 9 de noviembre de 2012

Obama, reivindicado por tirios y troyanos


Es curioso el fenómeno que vienen mostrando las encuestas del CIS. Los españoles, de un tiempo a esta parte, sitúan en los primeros lugares de sus críticas a los políticos que, sin embargo, eligen cada cuatro años. Es casi el colmo de nuestras miserias y desgracias. Es la pura evidencia de que elegimos a sabiendas de que elegimos mal, pero es que no hay otra alternativa, estamos condenados a sufrir esta grave frustración. Les damos nuestro apoyo para después ponerlos a parir. Y no me extraña porque, además de otras lindezas y despropósitos que ya oreamos en más de una ocasión, algunos transmiten una imagen absolutamente pueril, de patio de colegio. Tras la victoria de Obama nacen las odiosas comparaciones y se ejercita la práctica de vestirse con plumas ajenas. Hace unos días el ministro de exteriores señalaba que el Gobierno no tenía una candidato favorito en las elecciones de EEUU y al día siguiente, tras conocerse los resultados, Margallo decía poco más o menos "ha ganado el nuestro". Las citas se reproducen en Vigo en donde el exministro y alcalde socialista, Abel Caballero, se afana en homologarse con Barack Obama, mientras que la oposición municipal viguesa le replica diciendo que el reelegido presidente es más afín a Núñez Feijoo. Y así nos va la vida, mientras que lo único que realmente trasciende y hunde cada vez más a este país en la precariedad y la pobreza es la lacra del desempleo que esta clase dirigente, que ahora se disputa el referente de Obama, es incapaz de frenar . Si el INEM acaba de subrayar la tendencia alcista, Fomento le llena de razones y anuncia que prepara el ajuste de más de 1.000 puestos de trabajo en Renfe y Adif e Iberia habla de un tijeretazo de 4.500 empleados. En EEUU lo mejor está por llegar, en España está por llegar lo peor.