martes, 13 de noviembre de 2012

Ferrol, de espaldas al mar


Veo que el Diario de Ferrol de hoy lleva a su portada un proyecto largamente acariciado y nunca concluido "Abrir Ferrol al mar". El actual alcalde compareció ante los medios de comunicación locales para desempolvar esta iniciativa que ha cubierto una parte de su recorrido por la carretera de circunvalación, pero que no ha tenido continuidad en el tiempo. El escritor y académico Gonzalo Torrente Ballester escribió en tono crítico allá por la primera década del siglo pasado que Ferrol era una ciudad que vivía de espaldas al mar. Es cierto. Los ferrolanos sabemos que lo tenemos al lado, lo olemos, lo intuimos, sus aguas casi nos están mojando los talones, pero no lo vemos porque lo tapan las murallas. Tenemos, eso sí, la opción de desplazarnos al "outeiro" de Canido y nos quedaremos con la estampa de la bahía de A Malata. Incluso si miramos más hacia el sur, hacia la bocana de la ría, las instalaciones portuarias, terrenos ganados al mar, privan también de su contemplación. "Vivo al lado del mar, en un pueblo donde perder es lo normal" canta el ya histórico grupo de música pop ferrolano "Los Limones". Por cierto que el autor de la letra combina esa señal de identidad con lo que parece ser un fatal designio, lo que no es de extrañar ya que la propia banda y su líder Santi Santos han crecido a caballo de la depresión económica de la comarca, la mal llamada "reconversión". Pues bien, abrir Ferrol al mar continúa siendo un reto para los gestores políticos locales que, en el camino se han encontrado con la reticencia cuando no la oposición de las autoridades de la Marina a la que si bien ya no le vale el argumento de vincular una muralla de cuatro o cinco metros de altura con la seguridad del recinto, no ha dejado de aducir razones de valor histórico y patrimonial, además de advertir, eso es verdad, que si se tira la muralla aparecerán a la vista una serie de barreras constituidas por las naves o galpones que jalonan el recorrido del Arsenal militar. Vamos a ver como se sale adelante. De momento se anuncia que hay una partida de dinero, 500.000 euros, pero falta la elaboración del proyecto que llevará implícitos los plazos de tiempo. En política muchas veces del dicho al hecho va un trecho.