domingo, 10 de junio de 2012

Y el rescate llegó

Y el rescate llegó, enlazando con el titulo del post de ayer "Que viene el rescate". La cara de Luis de Guindos cuando lo anunció era todo un poema y el juego de eufemismos para definir la operación -préstamo, apoyo financiero, etc- un esfuerzo tan ímprobo por su parte como inútil para el resto de los mortales. España claudicó ante la presión y tuvo que pedir el rescate y si lo pidió es porque considera que el país no es autosuficiente. Es verdad que es un rescate a la banca, pero no prosperó lo del ingreso directo a las entidades financieras sino que es un dinero que engorda la deuda pública y que en consecuencia lo vamos a pagar todos los españoles. Además, no nos eximirá de que sigan apretándonos el cinturón con más reformas y ajustes. Es un fracaso de la gestión y punto pelota. ¿Y la credibilidad? por debajo de cero. Primero se empezó diciendo que España no pediría rescate, el viernes se desmentía lo que decían las agencias exteriores sobre que la decisión era inminente, se ponía incluso la fecha del sábado, y ayer Rajoy y su equipo no tenían más remedido que ponerse en evidencia al confirmar que acudían al rescate. La indignación suma enteros porque el presidente del Gobierno delega en De Guindos y se declara desaparecido cuando se esperaba que diese la cara y se sometiera a las preguntas de los periodistas. Para más inri se dice que asistirá al partido de hoy de "la roja", decisión que se considera una frivolidad ante la pérdida de categoría que ha sufrido este país. Vamos a ver en días sucesivos qué dice la letra del acuerdo del eurogrupo, cuales van a ser las repercusiones para el Estado y para los ciudadanos, que, por otro lado, ya se atisban, como queda dicho más arriba. Dórese la píldora como se quiera, háblese de rescate dulce, de apoyo financiero, de préstamos en condiciones extraordinarias y bla, bla, bla,  hoy es un día triste, una fecha negativa para la historia de España. Con el matiz de que es un rescate a la banca, no al país, pasamos a formar parte de las naciones intervenidas, que, como es sabido, son Grecia, Irlanda y Portugal.