martes, 19 de junio de 2012

A la espera del G-20

Queda claro que atribuir el subidón de la prima de riesgo a la incertidumbre que creaban las elecciones griegas era una vana excusa. Tanto que ayer, día después de los comicios, superamos el record marcando una jornada más negra que las anteriores, con la prima en 590 puntos básicos y el bono a diez años superando el 7%. Estamos en la zona cero, con todos los boletos para ser intervenidos. Mientras tanto, allá en México lindo y querido, en la cumbre del G-20, Rajoy implora apoyos y De Guindos ya no sabe que disculpa poner ahora y dice que lo de la prima de riesgo de ayer es una subida puntual y que España es solvente como se reconocerá "en días o semanas" o años, añado yo, porque esto tienta para hacer juegos de ironía y tomarse un poco a coña las declaraciones de los políticos que nos gobiernan. Al margen de la situación interna  y de nuestras miserias cotidianas, no cabe duda que la Merkel se está quedando sola, pero resiste contra viento y marea. Hasta el propio presidente de los EEUU la presiona para que ceda y deje de ser tan inflexible con la austeridad. A Holande le salió aquí un buen aliado, ya que lidera en solitario el pulso a la canciller alemana. Únicamente cuenta con el respaldo del italiano Monti en tanto que Rajoy se mueve entre dos aguas, sin posiciones claramente definidas, pero girando últimamente hacia los planteamientos del presidente galo, ahora más reforzado que nunca, tras las elecciones legislativas del pasado domingo. Hay que ver, dicho sea de paso, como se repiten los movimientos pendulares. En España el sacrificado fue Zapatero y el socialismo entregó todo el poder a los "populares", en Francia a la inversa, Sarkozy se lo dio a los socialistas franceses. Vamos a esperar la resolución que salga del G-20 que a la hora de escribir este post los digitales avanzaban que trabajaba sobre un gran pacto en favor del crecimiento. Así sea.