lunes, 4 de junio de 2012

Tal día como hoy en 1854 fallecía Jenaro Pérez Villaamil

Busto del pintor erigido en Ferrol
Tal día como hoy fallecía Jenaro Pérez Villaamil (1807-1854), uno de los mejores paisajistas españoles de la primera mitad del siglo XIX nacido en Ferrol. Aunque murió joven, a los 47 años, en dicho período se le calcula que pintó unos 8.000 cuadros, además de 18.000 apuntes, bocetos y dibujos. El profesor, pintor e intelectual José Leyra Domínguez, del que se conmemora este año el centenario de su nacimiento, efeméride de la que me ocupé recientemente,  señala en "Pintura ferrolana", editada por la SAF (1987) que con Villaamil "nació el romanticismo en la pintura de paisaje" y además desmiente que este laurel pertenezca a Carlos de Haes, ya que "cuando nació Carlos de Haes ya Villaamil tenía 22 años y, caso curioso, había sido nombrado profesor del Colegio Militar de Compostela". El artista que hoy rememoramos se trasladó muy niño a Madrid y después de cursar estudios, ingresó en el Ejército, llegando a combatir a las tropas francesas enviadas por el Duque de Angulema en Cádiz y restaurado el absolutismo de Fernando VII permaneció confinado estudiando en la escuela de Bellas Artes. Viajó mucho por Europa y fue pintor de cámara de Isabel II. Fue director de la Real Academia de San Fernando.  Recupero a Leyra Domínguez que escribía "su pintura es como una epopeya luminosa, una verdadera sinfonía de colores, hecha para cantar el gótico, el estilo de la Edad media, precursor en cierto modo del romanticismo". No voy a citar la numerosa obra pero sí decir que fue autor de una colección de litografías, publicadas en tres volúmenes en París, entre 1842 y 1950, bajo el nombre genérico de "España artística y monumental"en la que se recogían vistas de las principales ciudades españolas. El  abogado y profesor Leyra cuenta en la obra de referencia que en los años 40 había tenido la oportunidad de ver un álbum con numerosos apuntes, entre ellos una vista "de nuestra plácida ría cruzada por botes de vela portando tipos de talante romántico y, como fondo, desperdigados los caseríos de La Graña". Esta colección, según dice,  debería de quedarse en Ferrol, "pero es el Museo de La Coruña el que tiene hoy tal privilegio".