domingo, 17 de junio de 2012

Máxima expectación

Todo el mundo pendiente de Grecia, dicen algunos titulares mediáticos. Las elecciones puedan dar un giro brusco a esta situación de agonía por capítulos en la que vive sumido el país heleno. Y puede tener unas enormes repercusiones para el resto de Europa, puede ser el principio del fin del euro con la caída en efecto dominó de las naciones intervenidas, acercándose peligrosamente a Italia y España y detrás vendrá Francia. Mientras la Merkel cada día se bunkeriza más, tiene pánico y blinda los intereses de Alemania, evita la contaminación, no mueve ficha, ni con la máquina del dinero, el BCE, ni con los eurobonos ni con las políticas expansivas que, sin embargo, preconizan desde el propio Obama, que dice que no todo puede ser recortar y recortar, hasta Rajoy, que se distancia de Merkel buscando la tabla de salvación en la alianza que está tratando de construir el presidente francés. Hay que romper con el dominio alemán, porque Europa se quiebra. Mientras tanto, los políticos da la impresión de que miran para el otro lado o no saben o están maniatados, que un poco de todo habrá. Aquí, en España, Rajoy está tan desbordado que es capaz de decir una cosa y la contraria a la vez: "No hay problema, los problemas están ordenados". Al margen de lo que pueda ser anecdótico, pero sintomático, hemos visto como en las semanas precedentes Luis de Guindos se ha cansado de decir, después de conocerse el rescate de la banca y de ver que la prima de riesgo llegaba a las nubes, que todo este grave batiburrillo guardaba relación con los miedos de los mercados ante las elecciones griegas. A mi me suena a excusa desesperada, a la táctica de echar balones fuera y de no saber ya a que asirse para justificar o encontrar explicaciones. Por si fuera poco el hartazgo que ya se respira en la ciudadanía de cargar la culpa a la herencia recibida, reaparece Zapatero y dice que estaríamos sufriendo menos si hubiésemos ahorrado más, declaraciones que tienen un claro sentido de autocrítica, pero, como decimos en Galicia, tarde piaches. En suma, Grecia recurre de nuevo al sufragio universal y vamos a ver lo que dicen las urnas y toda la espiral de reacciones que pueden producirse a continuación. Máxima expectación.