lunes, 31 de diciembre de 2012

Luces y sombras: Dionisio Ridruejo


 



 A veces se descubren personajes que ya se sabía de ellos, pero que no se había profundizado lo suficiente en sus aristas personales y en su trayectoria vital. A mi me gusta bastante el género de la biografía y no me importa dejarme llevar cuando al individuo a estudiar le encuentro una historia divertida o trascendente o controvertida. Puede ser en los campos del pensamiento, de la historia, de la literatura, de la política. Ahondar en las grandezas y miserias, desmitificar, desnudar a la persona, lejos de la falsa apariencia, o de la impostura, es un "juego" que me seduce. Recuerdo con motivo de coordinar los materiales para la publicación de uno de los cuadernos que acompañan a la revista FerrolAnalisis que versaba sobre el aviador Ramón Franco, por razones del "guión" tuve que meterme a fondo en el personaje. Hoy tengo casi todo lo que en volúmenes y audiovisual se editó sobre el héroe del Plus Ultra. También sentí mucha curiosidad, aunque tengo que reconocer que no me empleé con tanta pasión o avidez, por la trayectoria controvertida de Dionisio Ridruejo. Ambas son personalidades de claros y oscuros, de luces y sombras. Tal vez por eso despertaron mi curiosidad y quizás por eso la historia los ha relegado al plano de la indiferencia. Ridruejo fue intelectual y poeta y también un destacado falangista, admirador de José A. Primo de Rivera, hizo la guerra con los "nacionales", colaboró con la letra del "Cara al sol". Suyos son los versos "volverán banderas victoriosas, al paso alegre de la paz". No obstante, Dionisio Ridruejo evolucionó a otras posiciones ideológicas y llegó a sufrir destierro y cárcel. Me llamó la atención aquella afirmación suya "Muchos de los que fuimos vencedores (de la Guerra Civil) nos sentimos vencidos". Dionisio Ridruejo, del fascismo a la socialdemocracia, de jefe de propaganda en el amanecer franquista a la prisión en 1956, junto a Tamames, Ruiz Gallardón, Sánchez-Mazas y Javier Pradera. Este año que termina hoy fue el año del centenario de su nacimiento. Por cierto, ¡¡feliz 2013!!