sábado, 15 de diciembre de 2012

La tragedia de EEUU

Produce escalofríos y despierta estupefacción la actitud que mantienen los norteamericanos ante las matanzas masivas que allí se registran en las que los asesinos, ciudadanos comunes, van armados hasta los dientes. De nuevo hay que lamentar la terrible tragedia ocurrida en este caso en Connecticut con 20 niños muertos y siete adultos, entre ellos los progenitores del autor de la masacre. Y digo que despierta estupefacción la actitud de los estadounidenses porque no es la primera vez, ni la segunda que ocurre y no se toman medidas. En EEUU, la población está armada con la justificación de la defensa propia y de su patrimonio. Cualquiera es poseedor de una o varias armas porque la venta es libre. Un amigo tuitero me decía ayer que era muy difícil solucionar el problema, porque las armas están socialmente aceptadas y yo le respondía pues o tomar medidas o llorar los muertos, con lo terrible que es esto. Obama ayer lamentaba entre lágrimas lo sucedido y anunciaba que había que pasar ya a la iniciativa. No me gusta meterme en los asuntos de otro país, pero ante la magnitud de la tragedia resulta imposible permanecer al margen, aunque solo sea, como en mi caso, para expresar virtualmente el deseo de que las autoridades tomen cartas en el asunto y regulen, de una vez por todas, el control de las armas de fuego con el objetivo de evitar matanzas como la que hoy produce la consternación de Estados Unidos. Leo que desde 1999 en que se registró la de Columbine -12 niños y un profesor muertos- han sucedido 18 tiroteos, cuatro más que en el resto del mundo. Esto es una barbaridad ¿Cuál es el problema? Que hay que darse de bruces con el lobby de las armas que es uno de los que más dinero aporta a las campañas políticas.