sábado, 22 de diciembre de 2012

La negra estadística de la violencia de género


De nuevo la llamada violencia de género se ha cobrado una víctima más, en esta ocasión en Ferrol en donde con el presente se contabilizan tres casos a lo largo del año que concluye. Si recurrimos a la estadística son 46 los registrados en España en el período antes citado. Como en no pocas ocasiones suele ocurrir, el asesino acaba suicidándose y ayer se daba la circunstancia de que la mujer muerta a manos de su exmarido se hallaba dentro de un vehículo en una calle del barrio de Ferrol Vello y, lo que son las trágicas casualidades, la alerta fue dada por un joven de 16 años, según unas fuentes y por unos adolescentes que regresaban a casa del colegio, según otras. En cualquier caso, si son personas jóvenes, máxime si son adolescentes, seguro que emocional y psicológicamente merecerán que se les vigile. Estos episodios marcan, sin duda, no solo por el mero hecho del hallazgo sino por toda la repercusión mediática y conmoción popular que se suceden, no ajenas  a la percepción y sensibilidad de los de menor edad. Precisamente, la erradicación de la violencia de género y escuela son dos conceptos que inevitablemente van asociados ya que es a tiernas edades cuando la sociedad empieza a establecer las diferencias entre hombres y mujeres y en donde puede estar el germen de este mal que es común a todas las sociedades y culturas y que suma millones de víctimas en todo el mundo lo cual evidencia que no tiene fácil solución. Aunque la estadística señala a los hombres como el mayor porcentaje de asesinos, ya se habla también de violencia cruzada. Un periodista y escritor uruguayo, Eduardo Galeano dice "es el tiempo del miedo de la mujer al hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo". A lo que hay que añadir la violencia que se produce entre parejas del mismo sexo, ahora que las leyes en algunos países, como España, favorecen el matrimonio homosexual. Hoy nos toca de nuevo a los ferrolanos vivir de cerca esta lacra -la última vez fue en mayo- y la proximidad siempre añade elementos al dolor ante una de las violaciones de los derechos humanos más extendidos según reconoce la UE.