lunes, 3 de diciembre de 2012

"Esmudiense", del dios Esmún



A la derecha, el cura Arturo Souto Vizoso, en un
agasajo que le rindió el Toxos e Froles hace décadas.
A la izda., el profesor Manuel Pérez de Arévalo


Arturo Souto Vizoso era un cura estudioso de la toponimia. En el  recordado y desaparecido Ferrol Diario, allá por los años setenta, publicó una serie de capítulos, con aportación de cuantiosos datos. En julio de 1984, la asociación vecinal de Esmelle le pidió un trabajo para la revista Rio-D'Aneiro en el que trató el topónimo de aquella localidad. Lo traigo a colación porque en diversas ocasiones me preguntaron por el uso que yo hacía del gentilicio esmudiense, que, por cierto, en la actualidad mantengo en twitter. Souto Vizoso decía que el vocablo Esmelle había que situarlo  en la procedencia ario-celta con reminiscencias indo-germánicas y añadía "la raíz morfológica del nombre Esmelle tiene su origen en el dios Esmún, que era el dios de la Medicina". Precisaba también que con el paso del tiempo a Esmún se le añadió el vocablo "el-le", que significa lugar, dando la semántica Esm-lle (Esmelle). Del dios "Esmún" señalaba que llegó a tener muchos seguidores, levantando en la ciudad africana de Cartago uno de los más importantes templos de su tiempo al que peregrinaban y celebraban reuniones al mismo tiempo brujos, curanderos, médicos, astrónomos, matemáticos, filósofos, sacerdotes y toda clase de profesionales de las Ciencias, Artes, Teología y de la Alquimia "dándose casos de curaciones que tenían ciertas características milagrosas". A continuación agregaba "Y de esta religiosidad tan primitiva nos ha quedado en esta zona atlántica del Noroeste de Galicia, el nombre de Esmún que con el paso del tiempo se convirtió en Esmelle. Hay quien considera un tanto peregrina esta teoría. Así, Gonzalo Navaza (al que yo hacía referencia recientemente por el hallazgo de un texto inédito de un cura de Esmelle autor de un escrito literario de carácter satírico, en verso, compuesto en el primer tercio del siglo XIX) señala que en la literatura gallega el topónimo Esmelle procede del genitivo Isameli. Yo me quedé con esmudiense porque me gustó más por su fonética, por su musicalidad e incluso por la historia que rodea al dios Esmún. Quede constancia.