jueves, 20 de diciembre de 2012

Situación preocupante


Veo -y era de esperar- que los independentistas catalanes CIU y ERC han emprendido un tortuoso y peligroso camino con el pacto sellado ayer. La portada del periódico El Mundo que yo leo en twitter cuando escribo estas líneas (anoche) que será la que hoy esté al alcance del lector si no la cambian, es muy sintomática de lo que digo. Me preocupa la intencionalidad de un titular a cinco columnas diciendo que el Gobierno estudia intervenir la autonomía catalana ¿filtración interesada, disuasoria? como me preocupa la chulería, es decir, la arrogancia y contumacia con que Mas viene capitaneando la cuestión soberanista, diciendo una y otra vez que está dispuesto a ignorar la legalidad. Un asunto tan delicado, como pueden ser las ansias de una parte importante de Cataluña por convertirse en Estado propio, separándose de España, no puede conducirse de manera tan osada. Está claro que así no se va a ninguna parte y saber qué secuelas pueden quedar. Lo que nos falta, con la que está cayendo por razón de la crisis, es que desemboquemos en declaraciones de situación excepcional y que la tensión se eleve de tono hasta tal punto que se empiece a insinuar el posible uso de medidas de fuerza impensables en una sana convivencia democrática. Porque, ya hemos tenido algunos avisos, hay sectores de la derecha que jalearon a militares retirados que decían que había que sacar los tanques en Barcelona. Ni desde el propio Ejecutivo se salió al paso de estas barbaridades como yo he criticado en más de una ocasión. A la irresponsabilidad de los dirigentes de CIU y ERC no se puede contestar con la barbaridad de recurrir a métodos como los que presuntamente se barajan. Eso hay que llevarlo por otro camino, que es el diálogo y la negociación y nada de precipitaciones, ni plazos a la vuelta de la esquina. O nos ponemos las pilas de la cordura y la sensatez o esto tiene muy mala pinta.