domingo, 30 de diciembre de 2012

La figura del iluminado o guía


Los tiempos cambian. Al final se va a cumplir la teoría de los Mayas del fin de una era. ¿Alguien podría pensar que un ciudadano se prepare para dirigir un gobierno y lo haga sin necesidad de pasar por el aval democrático de las urnas? Pues ahí tenemos el caso bien cerca, el de Mario Monti en Italia. Ya lo hizo en la legislatura actual y pretende volver a hacerlo al frente, según dice, de una alianza de centro. Pero que se presenten a las elecciones otros, claro. Es público y notorio que se trata de un peón de Angela Merkel y que, por tanto, responderá a las directrices de la política alemana si esta vuelve a conseguir el apoyo de los suyos en los próximos comicios. Es muy probable que, a la vista de lo que no parece ser un fracaso, esto se plantee en otros países con lo que los lobbys económicos y financieros en adelante puede que se dediquen a preparar a esta figura de iluminado o "guía", como así se le define ya, para "colocarlos" allí donde convenga. ¿No da que pensar que el propio sistema democrático esté en crisis y que la sociedad tiene que revisar sus fórmulas de convivencia? No es ajeno a ello el fenómeno de la perversión que se ha producido en virtud del cual se han introducido las distintas formas de corrupción por las rendijas institucionales y se trate de conseguir el poder al precio que sea, mintiendo y burlando, si es preciso, y, en suma, pisoteando unos valores cívicos, cuyos enunciados han sido prostituidos de palabra y obra. Estoy convencido de que la sociedad se revolverá contra esta especie de tormenta bíblica que nos toca sufrir, aunque no sé cuando lo hará. Los plazos no están escritos, pero sucederá. No hay otra alternativa.