domingo, 16 de septiembre de 2012

Navantia, en el punto de mira


Circulan noticias -ayer lo recogía La Voz (digital) en crónica firmada por B. Couce- que aquel anuncio de Feijóo de que la petrolera PEMEX haría pedidos a los astilleros gallegos podría estar cerca de su confirmación. Yo me lo voy a creer porque es lo que queda. Digamos que me puede más el deseo que el análisis objetivo que me podría llevar por los derroteros electoralistas y buena dosis de escepticismo. Navantia necesita carga de trabajo ya y desde luego sería un buen empujón ese supuesto buque hotel para la flota del país armador y no digamos si se sacase adelante la financiación para el dique flotante. Esta infraestructura es una inversión de presente y de futuro. Parece mentira que siendo su situación la ideal por la proximidad de las importantes rutas marítimas, las administraciones no se pongan de acuerdo para dotar a los astilleros de la ría ferrolana de esta mejora. Volviendo al contrato con PEMEX, hay que añadir que también beneficiaría a la viguesa Hijos de J. Barreras porque un segundo buque hotel se construiría en aquellos astilleros. Creo recordar, no obstante, que en el pasado mes de mayo se hablaba de la construcción de remolcadores y para nada de este tipo de buques hotel, pero no importa, bienvenido sea lo que venga. Cuando estoy escribiendo esto me estoy poniendo en la piel de históricos cronistas y periodistas ferrolanos que  desde siempre clamaron cíclicamente por carga de trabajo. En mis rastreos por la versión ferrolana de El Correo Gallego, Anuarios y Almanaques de principios del siglo pasado, encuentro a menudo auténticos y dramáticos SOS, que se empleaban en términos muy semejantes a los que estamos aplicando en la actualidad. Son las grandezas y las miserias de la dependencia del monocultivo. El PP ferrolano, el alcalde y los diputados en el Congreso tienen, por ser el partido que sustenta al Gobierno, el compromiso de traer a Ferrol el dique flotante. Si Feijóo fue capaz de convencer a los directivos de PEMEX, Rajoy, tendrá que echar el resto con la ansiada infraestructura. Es la hora del PP.