miércoles, 19 de septiembre de 2012

Carrillo: figura decisiva en el advenimiento de la democracia


Santiago Carrillo, una figura para la historia de España con un papel decisivo en el advenimiento de la democracia. Todos los políticos, salvo los nostálgicos del franquismo, reconocen su valor  y su determinante intervención en el período de la Transición.  Renunció a la bandera republicana, para no molestar a los militares, se descolgó de la dictadura del proletariado y se enfrentó  al socialismo real de los países del Este encabezando el movimiento eurocomunista, se erigió como emblema de coraje demostrado con motivo del 23-F siendo uno de los tres, junto con Gutiérrez Mellado y Adolfo Suárez, que se mantuvo a la vista en su escaño a pesar de los tiros disuasorios de la panda de golpistas que capitaneaba Tejero Molina y, finalmente,  hombre que apostó  por la convivencia civilizada aportando su cintura política y extraordinario talante conciliador. Someramente, estos son los rasgos con los que me quedo de esta personalidad, por otro lado muy vinculada a Ferrol a través de los lazos de camaradería y estrecha amistad que mantuvo con el otrora líder obrero Rafael Pillado. Merced a esta relación, Carrillo compareció en diversas ocasiones en nuestra ciudad, una de elllas para asistir a una Revista Oral, actividad que desarrollaba el Club de Prensa, siendo yo a la sazón presidente de la entidad. Como periodista asistí a varias ruedas de prensa y siempre me admiró su enorme vitalidad -no hay más que ver a qué edad, 97 años,  se rindió- su memoria cristalina, su lucidez para el análisis de la realidad y, sobre todo, su verbo mitinero. Recuerdo una concentración multitudinaria en el viejo campo de fútbol del Inferniño, poco después de la muerte del dictador, en la que pronunció un discurso enardecido, esperanzador, interrumpido en innumerables ocasiones por los aplausos cerrados del "tendido". Para quienes con motivo de su óbito agitan los episodios de Paracuellos como sombra en la trayectoria del ex secretario general del PCE, decirles lo que ayer recordaba en twitter que, con independencia de controversias, en las guerras, salvo en la de Gila, se pegan tiros unos contra otros. Dramático, patético, pero es así. Descanse en paz.