miércoles, 5 de septiembre de 2012

El uso del seudónimo ¿un acto de libertad o de cobardía?

Veo tantos nombres falsos en twitter que me genera la necesidad de reflexionar sobre la práctica habitual del seudónimo. Me planteo un par de preguntas ¿es el pseudónimo un escudo de la libertad? ¿Es un  recurso para sacar el monstruo que llevamos dentro y denigrar, insultar, calumniar, transgredir?  De otra manera, ¿uno/a es más libre escondiendo su identidad o es un cobarde o hipócrita que no se atreve a decir lo que dice poniendo al pie su nombre y apellidos? En el siglo XVIII los escritores abusaban de nombre falso porque escribir novelas era un sucio oficio. En regímenes dictatoriales tenía y tiene su justificación esa práctica ya que es una manera de proteger la libertad y la seguridad. En un marco democrático, hay personas que encubren su identidad porque tienen algún tipo de vínculo o prebenda personal que podrían poner en riesgo y se sienten más libres a la hora de zaherir, de sacar el aguijón, si están protegidos por el seudónimo. También hay para la casuística aquellos que ocupan un cargo determinado y temen que su prestigio e imagen puedan mancillarse. El dictador Franco firmó con seudónimo de Jaime de Andrade el argumento de la película "Raza". Acto seguido podríamos decir que en algunos casos pudo ser un reflejo de inseguridad o un temor al fracaso el que indujo al individuo a ampararse en el nombre falso. En la historia hay personajes que se conocen mucho más por seudónimo que por su nombre de pila, incluso algunos acabaron adoptando el primero. Voltaire era François Marie Arouet, Sthendal (Henri Beile), George Orwell (Eric Arthur Blair) Pablo Neruda (Nefatalí Reyes). Hay una larga lista que no procede exponer. Recordar también que para los concursos se utiliza el seudónimo para no influir en el jurado. Terminando. Todo está bien, más o menos, a excepción de quienes se esconden para hacer daño. A esas personas a las que no le puedo mirar a los ojos (metáfora), cuando insultan o profieren babosadas, las repruebo sin paliativos como me imagino que harán muchísimas personas más. Además, como el zapping en la tele, en el twitter uno/a tiene la facultad de seleccionar a sus seguidos o seguidores.