lunes, 30 de abril de 2012

El Jofre, emblema y orgullo de los ferrolanos


En el mes de mayo, que mañana comienza, se conmemora el 120 aniversario de la inauguración del teatro Jofre. No había sido un camino de rosas. Se estrenaba después de veinte años de empezadas las obras, largo período caracterizado por las adversidades que obligaron a interrumpir en innumerables ocasiones los trabajos. Aquel acontecimiento fue vivido por la ciudadanía con tal entusiasmo que un cronista de la época llegó a escribir: "Hasta que Ferrol ha consagrado a las Bellas Artes un templo decoroso, no ha confirmado definitivamente su título de ciudad", pasaje extraído de la hemeroteca de El Correo Gallego. La idea de construir este coliseo había germinado treinta años atrás y el día 1 de enero de 1872 se colocaba la primer piedra. Después empezarían los problemas al negarse quince accionistas al pago de la cuota correspondiente. Pero no vamos a relatar aquí -requeriría otro tratamiento- los pormenores del largo y sinuoso camino que hubo de recorrer el proyecto. El caso es que, al final, el hermoso edificio abrió sus puertas al público ferrolano y forastero ya que de la vecina ciudad coruñesa se trasladaron muchas personas para ser testigos de solemne acto. Las actividades se iniciaban con la representación de la obra El Alcalde de Zalamea.  "Todo el Ferrol elegante, el Ferrol distinguido, la espuma de la sociedad ferrolana estaba allí", enfatizaba el encendido relato periodístico del día siguiente. Ciento veinte años después, el Jofre sigue siendo un espacio emblemático y un motivo de orgullo para todos los ferrolanos.