viernes, 27 de abril de 2012

En recuerdo de un militar valiente

La imagen de Manuel Gutiérrez Mellado, que resistió impasible las tarascadas del innombrable Tejero Molina, defendiendo con gallardía y firmeza el poder establecido, quedarán prendidas en la retina de todos cuantos hemos vivido las circunstancias del 23-F de 1981. No caben sospechas, no hay ninguna duda, porque afortunadamente el lamentable episodio fue recogido por la cámara de televisión y constituye un valioso documento para la historia de España. Ese día, el general Gutiérrez Mellado pudo haber perdido la vida en defensa de la democracia y de la soberanía popular. El coraje mostrado por el alto mando militar, a la sazón ejerciendo la responsabilidad de vicepresidente del Gobierno, ante el grito imperativo -¡todos al suelo!-del oficial de la Guardia Civil que dirigía aquella infame y bochornosa operación, es un ejemplo imborrable para aquellas, estas y  sucesivas generaciones. Por eso, al cumplirse el próximo lunes, día 30, el centenario de su nacimiento he querido dejar este modesto, particular y a la vez encendido testimonio de gratitud, en el convencimiento de que habrá muchos, muchísimos ciudadanos que experimentarán el mismo sentir. Ya en febrero del año pasado, el Ayuntamiento de Madrid, de donde era natural, acordaba en pleno, con el apoyo de todas las fuerzas políticas sin excepción, darle el nombre de una calle. Era el primer militar que recibía este honor desde la llegada de la democracia. Nada más justo y merecido. Supongo que, aprovechando el aniversario, otras instituciones avivarán su recuerdo.