lunes, 9 de abril de 2012

Chamorro


Las dos fotos (del archivo del autor) están fechadas en el año 1974. En la superior, a la izquierda, se ve al entonces alcalde Joaquín González-Llanos, ya fallecido
La concurrencia ofrece una imagen de impacto
La romería de Chamorro es, por estos pagos, la primera del año. Coincide con el final de la Semana Santa. Es el tránsito de un período de meditación, marcado por la serena tristeza con que los católicos viven la Pasión, a la alegría del cuerpo y el espíritu que encuentran solaz esparcimiento en los aledaños de la veneranda ermita. Eso después de que los creyentes cumplen con el ritual litúrgico y rinden su devoción a Nosa Señora do Nordés. Si el tiempo acompaña, los aledaños de la capilla se convierten en un excelente comedor natural ya que históricamente la parte profana se caracteriza por ser una fiesta campestre. Esto lo sabe todo el mundo, lo que a lo mejor se desconoce, al menos yo lo ignoraba, es que antaño se la denominaba como la "fiesta de la Encarnación". Acompaño un recorte periodístico (El Correo Gallego) del año 1912, hace justamente un siglo, con el titular del suelto. En el texto: "Lo brillante y espléndido del día contribuyó a dar gran realce a la solemnísima fiesta de la Encarnación". En todas las crónicas, edición tras edición, resulta inevitable hacer referencia a la extraordinaria panorámica que desde el santuario se contempla. Naturalmente, hay "algunas" diferencias en el campo de visión que hoy tenemos respecto al de hace cien años. Vuelvo a recurrir a la hemeroteca, en este caso la reseña está fechada en el 1900, que dice que desde lo alto de Chamorro se contempla "el Ferrol con su línea de murallas y el tranquilo mar azul...los divertidísimos sembrados y las variadísimas frondas de Santa Marina, Jubia..." Y para terminar, el sello literario de encendido matiz con que los periodistas de la época (1898) trataban esta fiesta, "es el alcázar de nuestro fervor, es el barómetro que marca las tempestades del espíritu ferrolano...ella guarda el bálsamo consolador a todas las pesadumbres y de todos los infortunios". Amén (es un añadido mío).