viernes, 6 de julio de 2012

Todo mi gozo en un pozo

A veces incurro en la tentación de pensar que esta crisis nos ha desnortado a todos, incluso a los que ejercen el papel de "desnortadores". Pero, obviamente no es así. El otro día hablábamos de cautela ante algunos signos positivos. El consejo o la advertencia no era en vano. Hemos visto ayer como se ha eclipsado el rayo de luz y volvemos a estar ante la cruda realidad: sube vertiginosamente la prima de riesgo, baja la bolsa y los mercados siguen a la gresca con nuestra economía. De Guindos lo dijo un día y algunos lo hemos caricaturizado con la expresión; él relativizaba el análisis del momento con "la volatilidad de los mercados". ¿Que pasa para que lo que hoy es mañana no sea? Pues algo ocurre indudablemente. Las reacciones no surgen por generación espontánea. Los inversores algo ven que los espantan, los decepcionan, los inyectan de escepticismo. No sé si es que le cogí un poco de manía a la Merkel, pero veo y leo otros comentarios de expertos economistas, politólogos, etc y constato que mis tesis no andan muy desencaminadas. Fue notorio estos días de atrás que a la canciller alemana la recibieron los suyos con las uñas afiladas después de hacer concesiones a España e Italia, respaldados por Francia. Incluso  su aliada la Unión Social Cristiana le amenazó con retirarle el apoyo. Más recientemente, además de "vender" su concesión con la condicionalidad y haciendo ver que la cosa no iba a ser un paseo militar para los Estados beneficiados, hizo trascender que el día 9 no se iba a sancionar el acuerdo, dejando entrever que se pospondría. Y aquí puede estar a mi modesto entender una de las causas de que los mercados volvieran a posiciones anteriores. Merkel ha metido la pinza deliberadamente generando incertidumbre, al dar largas al asunto. Los inversores andan muy finos, las huelen a distancia y si ven que la operación tiene pasos adelante y atrás se reservan en sus acciones. Dicen los entendidos que la bajada de tipos de interés del BCE tampoco ha satisfecho y que también es una de las razones de la marcha atrás, reflejada, asimismo, en otras bolsas europeas. Todo mi gozo en un pozo, podría concluirse. Ahora habrá que esperar a la otra cumbre, la del día 9.