lunes, 9 de julio de 2012

Algo sobre la vida y obra de Gurméndez

Gocé del privilegio de su amistad y me concedió el honor de
acompañarme en la presentación de alguno de los números
de FerrolAnalisis, siendo yo su director, momento
que recoge la fotografía, año 1996 (archivo del Club de Prensa)
Pasado mañana comienza el curso Carlos Gurméndez en el campus universitario ferrolano. Serán tres días de interesantes ponencias. Como decía ayer, el curso dio un salto de Pontedeume a Ferrol al haber adoptado la corporación eumesa la decisión de retirar el patrocinio. Pero, ¿quién era este sabio pensador?  Unos apuntes biográficos. Nació en Montevideo y a los ocho años ya se vino a Madrid. De joven padece una enfermedad pulmonar y se dedica a leer, nada más y nada menos que la obra Filosofía de la Historia Universal, de Hegel y algo sobre el materialismo histórico. "Con la Historia Universal comprendí como los episodios más fortuitos, extraños y remotos del acontecer adquirían un sentido, pero todo aquello que explicaba el pasado de la Humanidad no arrojaba luz sobre el futuro y esto me desasosegaba", llegó a escribir. Con el materialismo histórico encontró eso que buscaba. Entró en la Universidad, pero confesó que "buscando respuestas que no encontraba, mi verdadera Universidad fue la tertulia del Café de las Flores, en el barrio de Argüelles". Carlos Gurméndez, aparte de sus largas estancias en Centroña (Pontedeume), estuvo siempre muy en contacto con figuras de las letras y las artes de Galicia, entre ellas los hermanos Dieste, Seoane, etc. El hecho de haber ejercido de diplomático le permitió viajar y relacionarse con eminencias de prestigio internacional. Dejó mucha obra publicada, que arrancaba con Amanecer en Holanda (1947) y seguía con Teoría del Humanismo (1954), Ser para no ser (1963), El secreto de la alienación (1973), El tiempo y la dialéctica (1971) y así hasta trece libros, los más recientes, Crítica de la pasión pura (1989), Melancolía (1990), Ontología de la pasión (1996) y Diez sentimientos clave (1997). También abordó el mundo de la narrativa, Instante decisivo (1949), Serenidad (1957), Mientras esperamos (1960) y Diario de un resucitado (1965). Gurméndez era un filósofo marxista, reconocido por las grandes figuras del pensamiento, aunque no todas le dieron su favor pagando de esta manera el precio de su heterodoxia. El escritor y columnista (uno de los fundadores de El País) entró en contacto con el Club de Prensa a través de Luis Mera, quedó prendado de la revista FerrolAnalisis, asistiendo a la presentación de alguno de los números y aportó muchos trabajos, además de llevar la publicación a otros personajes destacados de distintos campos del saber. Falleció en 1997. Pontedeume lo nombró hijo adoptivo y el Club de Prensa de Ferrol junto con la Universidade da Coruña instituyeron el Curso Carlos Gurméndez de pensamiento contemporáneo que alcanza ahora la decimoquinta edición.