martes, 24 de julio de 2012

Deshojemos la margarita: rescate, default, salida del euro

Está más claro que el agua. Alemania y el BCE o el BCE y Alemania, que tanto monta, al fin son la misma cosa, quieren que pidamos el rescate como Estado y por eso nos tiene contra las cuerdas, hasta que claudiquemos. La operación tiene su precedente en Grecia. La hoja de ruta ha sido exprimirla todo lo que pueden a cambio del rescate para, finalmente, los socios de Merkel, la Unión Social Cristiana, invitar a los helenos a que recurran al dracma. Ya lo  escribí y no me canso. Eso se lo está haciendo Merkel a un Estado al que le obligó a pagar en 1964 lo que le debía del siglo XIX y, sin embargo, Alemania no le devuelve un préstamo impuesto por Hitler, pese a que los griegos se lo pidieron hasta nueve veces. Pues a nosotros nos va a pasar tres cuartos de lo mismo. Las opciones a la situación son tres: el rescate global, la suspensión de pagos y la salida del euro. La primera ya sabemos, pérdida de soberanía y sometimiento a la tutela de la troika. La segunda medida, la suspensión de pagos, serviría para presionar a Alemania como principal acreedor, pero, según algunos entendidos no descartaría el rescate total. Finalmente, queda la salida del euro, que nos dejaría en una situación de desastre, pero que podríamos actuar por nuestra cuenta, manejar nuestros índices de competitividad y, de acuerdo con los datos que proporciona El Confidencial remitiéndose a fuentes del Ministerio de Economía, que no desvela, se podría salir de la crisis antes de lo previsto. Esta última medida requeriría un acuerdo de Gobierno y oposición. No tengo más referencias para decir si este debe ser el remedio. Alguna voz autorizada como la del profesor Vicenç Navarro viene a decir que sería la "salida lógica" visto el desastre en el que estamos metidos. Y yo, que soy un ciudadano cualquiera, si el Ejecutivo optase por la tercera vía y si Italia viene detrás, me alegraría por lo que supone para los teutones que abrirían un agujero de 700.000 millones que les pagaríamos igual que ellos pagan a los griegos. No me desmonto de la beligerancia hacia la actitud de la Merkel y Cía. y veo que cada vez son muchos más los que se suman a esta hipótesis de trabajo. No sé lo que pensará Hollande de todo esto, pero los franceses saben que la UE está  ya claramente dividida con posición hegemónica de los países del Norte sobre los del Sur. Nos la están jugando. Deshojemos la margarita: rescate, default (suspensión de pagos), salida del euro