jueves, 26 de julio de 2012

Francia tampoco se moja

Solo una intervención del Banco Central Europeo puede salvarnos de la "desfeita". Ayer, un miembro del instituto emisor de los billetes hizo un simple guiño al mostrarse favorable a reforzar el fondo europeo  de rescate y  la prima de riesgo se relajó. Uno no se cansa de criticar la indiferencia que nos "regala" el gobierno alemán, al que, por cierto, la agencia Moody's ya le ha empezado a poner notas negativas. Son muchas las voces autorizadas que abogan, en este momento, por mutualizar la deuda, pero, no salvo, ni justifico, como ya escribí en otras ocasiones, la torpeza del Gobierno que ha actuado en proporción directa con el incremento de los alarmantes indicadores de nuestra economía. Rajoy manda a De Guindos a viajar por Alemania, Francia e Italia, pero estos ya no se mojan con nuestro país, lo  que prueba la desconfianza y la falta de credibilidad. Únicamente el temor de que España caiga definitivamente en el abismo, por lo que pueda suponer de riesgo para la desintegración de la UE, ¿obligaría? a revisar posicionamientos a las naciones que en este momento escapan a la contaminación. Juntos, pero no revueltos.  Y hecha y reiterada la crítica al gabinete de Angela Merkel, y a sus socios, la Unión Social Cristiana, tampoco excluyo a la oposición de los socialdemócratas que, aunque presionaron a la canciller para que cediese en la cumbre del 29 de junio, tampoco se ha sabido más de ellos pese a ver que España se hunde irremisiblemente y que estos días peregrina implorando no se sabe muy bien qué. La cuestión no es sacarle las castañas del fuego a Mariano Rajoy, sino a todos los españoles, de manera especial a aquellos sobre los que, sin comerlo ni beberlo, recaen los principales sacrificios. La situación es tal que hasta los administrados tenemos que pensar en una estrategia supragubernamental  que nos dé soluciones por encima de un Ejecutivo que posee la mayoría parlamentaria, pero que da la impresión de que gobierna en minoría de edad o con una ostensible inmadurez. Es lo que hay.