viernes, 30 de marzo de 2012

Hitos


Hace más de treinta años que los periodistas locales recuperamos la figura de Ricardo Carvalho Calero, del que estos días de atrás se conmemoró el vigésimo segundo aniversario de su fallecimiento. Era un momento en el que la memoria colectiva, arrastrando tal vez la inercia de los vetos de la dictadura franquista que lo había represaliado, tenía relegado al ilustre polígrafo, estudioso del reintegracionismo. Los informadores, reunidos en una cena anual coincidiendo con las fiestas navideñas, le otorgamos el nombramiento de Ferrolano del Año, cuyo presente le fue entregado en el curso de un acto celebrado en el Parador de Turismo. Añadiré que la marca de Ferrolano del Año, que actualmente patrimonializa el Concello es, precisamente, una iniciativa de los profesionales de la prensa y radio de la época, que concedieron la primera de las distinciones a Gonzalo Torrente Ballester, cuya producción literaria tampoco había saltado aún a la popularidad. Por aquellas fechas del siglo pasado, el periódico Ferrol Diario también llevó al profesor y galleguista a ser jurado de un premio periodístico que promovía el rotativo local con el patrocinio del entonces Banco de Bilbao. A riesgo de incurrir en cierta petulancia, tengo interés -al César lo que es del César- en volver sobre este hito histórico que obra en las hemerotecas, pero que se ignora habitualmente a la hora de elaborar biografías y tratados sobre la vida y obra de Ricardo Carvalho Calero.
Pie de foto.-Maite López, de la COPE, entrega el premio de Ferrolano del Año (1978) a Ricardo Carvalho Calero