jueves, 30 de agosto de 2012

Primero se sacrificó la educación, ahora la cultura


La industria cultural hace sonar el timbre de alarma y le manda un "recado" a Mariano Rajoy. Cuatro mil empresas le dicen al presidente que con la subida descomunal del IVA ponen en peligro muchos puestos de trabajo. Pero me temo que esto le va a sonar a música celestial  al jefe del Ejecutivo porque, me pregunto, ¿qué es lo que no se está poniendo en peligro en este país? Menos tocar a los intocables, que son los más ricos, los demás, clase media y proletariado son los que están haciendo de pandotes de una cruel política de austeridad impuesta desde Bruselas y que Rajoy cumple al pie de la letra, incapaz de reaccionar y de poner un punto de personalidad en la gestión de la crisis. Sabido es también que la cultura suele ser la cenicienta en momento adversos y esto se constata una vez más. Las empresas culturales, relacionadas con la música, el cine y las artes escénicas, recuerdan a Mariano que en España se va a aplicar un IVA que queda a mucha distancia del reducido que está en vigor en la eurozona para los espectáculos culturales. Los empresarios consideran que "la medida es un desprecio a la cultura y a su valor en el desarrollo personal y en el logro de la cohesión social y, alejará a España de los países más desarrollados". Insisto, esto le va a entrar por un oído y le va a salir por el otro al presidente español que sacrifica de esta manera no sólo valores como los de la educación y la sanidad, sino también la cultura. El país sufre un empobrecimiento no sólo económico sino también en los aspectos que acabo de mencionar y que repercutirán en las generaciones del presente y del futuro.