viernes, 17 de agosto de 2012

El "retrete sostenible" de Bill Gates

El tema me lo brinda una noticia leída en un periódico digital. Asunto escatológico y propicio para el chascarrillo. Pido disculpas de antemano. Mi intención no es herir sensibilidades sino pasármelo bien escribiendo y, a poder ser, que suceda lo mismo con vosotros leyéndolo. Resulta que Bill Gates, el segundo hombre más rico del mundo, cofundador de Microsoft, ha tenido la feliz idea de propugnar un "retrete sostenible" patrocinando unos premios que ya adjudicó. Se trata de reinventar el "excusado", como se le llamaba antiguamente en algunas zonas del rural, convirtiendo las heces en electricidad e hidrógeno, a base de energía solar. Yo publiqué un tuit ayer en el que decía "Flipo con el retrete sostenible de Bill Gates. Las heces convertidas en electricidad e hidrógeno. Se acabó la mierda".  El mensaje se movió en twitter no sin ciertos recochineos, como la parodia del alcalde de Narón, J. Blanco, que contestó "reserve su asombro amigo, lo próximo de giligates (sic) será convertir la mierda en comida, aunque me temo se le adelantó mcduffin's".  Buscó el autor cierto paralelismo con lo que se dio en denominar comida basura. Y yo me pregunto, si se acaba la mierda  ¿a dónde vamos a mandar ahora al personal cuando está insoportable? Al margen del chiste y la socarronería, la iniciativa me hizo pensar en que estas personas que lo tienen todo pueden llegar a incurrir en el histrionismo o en cierta paranoia o esquizofrenia. Pero no, y ahora en serio, el famoso y poderosos filántropo, partiendo del hecho de que los inodoros son sumamente importantes para la salud y de que el 40% de la población mundial no dispone de ellos porque no tiene acceso al agua, concibió este proyecto. El primer premio, 100.000 dólares, se lo llevó el California Institute of Technology de un retrete alimentado con energía solar que genera hidrógeno y electricidad. El segundo fue para la Universidad Loughborough de Reino Unido por un retrete que produce carbón orgánico, minerales y agua limpia, y el tercero para la Universidad de Toronto por un retrete que trata las heces y la orina y recupera materias primas y agua limpia. Lo dicho. El asunto no va de broma.