sábado, 19 de enero de 2013

Ricardo Carvalho Calero


No es la primera vez que abordo esta personalidad. Ni será la última. El polígrafo ferrolano Ricardo Carvalho Calero me sale con frecuencia en la balumba (pero organizada, si no es una contradicción) de papeles que tengo en casa y que muevo y remuevo de vez en cuando para que los documentos se aireen y mi memoria se oxigene. Siempre recordaré -perdón por la digresión- una entrevista que le hice a otro destacado ferrolano, el intelectual y pintor José Leyra Domínguez, ya muy mayor, que me decía que vivía de los recuerdos. Empiezo a entenderlo. La foto que da pie al comentario se corresponde con la entrega del premio Ferrolano del Año con el que los periodistas locales lo distinguimos al año siguiente de hacerlo con Torrente Ballester, es decir, en el 1978. La prensa ferrolana trataba de recuperar de esta manera a un hombre de una gran erudición, licenciado en Derecho y Filosofía y Letras,miembro numerario de la Real Academia Gallega, primer catedrático de Linguística y Literatura Gallega y considerado el gran inspirador del reintegracionismo. Había sido represaliado en la dictadura y el tiempo, como pasa siempre, lo volvía a poner en su justo lugar. En esa época, era solicitada su presencia en la ciudad. Lo recuerdo como miembro del jurado del premio periodístico Banco de Bilbao, también en las jornadas "Ferrol, su historia, sus gentes" en las que habló del peso de Ferrol en el movimiento galleguista. Por cierto, en esta ocasión terminaba su intervención citando a Vicente Araguas como poeta emergente en la lengua madre, materlingua, que decía otro ilustre desaparecido, Rubia Barcia. Más adelante, ya en los años 90, fue declarado hijo predilecto de Ferrol. Y pensar que a este "esgrevio" ferrolano la Real Academia Gallega le niega un año sí y otro también la asignación de un "Día das Letras Galegas"...Injustificable.


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