miércoles, 9 de enero de 2013

El colmo de la doble moral


Se ve que los ricos van a por él. El titular francés de Hacienda está siendo investigado por fraude fiscal. Él lo niega, sin embargo existen grabaciones en que supuestamente reconoce la existencia de una cuenta que primero residenció en Suiza y luego a través de una operación offshore en Singapur. Es el colmo, literalmente. Es verdad que hay que concederle la presunción de inocencia y que todo puede ser una vendetta quien sabe si urdida por los ricos a los que intentó fijarles el impuesto del 75% que recientemente anuló el Constitucional del vecino país. Pero el hecho de que sea investigado ya canta mucho y, desde luego, si se confirma, daría lugar a un escándalo mayúsculo. Yo no dudo de la doble moral de muchos personajes, no todos afortunadamente,  que acceden a la política. La estadística y las evidencias cotidianas están a mi favor.  Que un político que se convierte en paladín de la lucha contra el fraude fiscal sea investigado por lo idem es ya rizar el rizo de la perversión. Vamos a esperar a ver qué sucede con ese procedimiento abierto. Por otro lado, la enseñanza es que lamentablemente en todos los sitios cuecen habas de la corrupción y de los malos y oscuros modos de manejar los dineros públicos. Fijémonos en nuestro país en el que dirigentes de Unió admiten que utilizaron dinero de la UE para financiarse y así continuamos montados en este suma y sigue, desgranándose día a día la casuística en todas las figuras delictivas habidas y por haber: prevaricación, cohecho, blanqueo, falsedad documental ¿quién da más? Pues seguro que debajo de la alfombra continuarán casos que por estas peleas intestinas y venganzas delatoras podrán aparecer en cualquier momento para superar los ya impensables niveles de pasmo en los que la sociedad se halla sumergida. Algún día, la regeneración.