domingo, 20 de enero de 2013

Días de vino y rosas en los astilleros

La foto corresponde a la botadura en la antigua Astano
del petrolero Arteaga en abril de 1972
A lo largo de mi trayectoria he seguido toda la actividad de la antigua Astano, primero cubriendo información para Ferrol Diario y en las etapas sucesivas en los distintos medios por los que pasé, Faro de Vigo y La Voz de Galicia. He sido testigo del momento esplendoroso de este astillero cuando, paradójicamente, ya se venía hablando de manera reiterada de la crisis de la construcción naval. Astano, en la antesala del declive, llegó a botar auténticas moles de acero, de más de trescientas mil toneladas. Los japoneses, incrédulos, venían a ver como se lanzaban al mar -ellos construían en dique flotante- estos gigantescos baluartes. Pensaban que el barco tenía que partirse en dos en el momento de tener parte del cuerpo en el mar y la otra parte todavía en las gradas, durante el deslizamiento. He asistido a muchas botaduras y al cabo del tiempo era una ceremonia rutinaria, pero confieso que cuando se botaron los petroleros mayores el acontecimiento se tornaba emocionante. Las botaduras se convertían a la sazón en una fiesta a la que se invitaba a trabajadores, familiares y público en general y a fe que se congregaban enormes multitudes. Buena prueba de ello es la foto que ilustra estas líneas. Lamentablemente, los días de vino y rosas en  los astilleros de la ría ferrolana tocaron a su fin en los años ochenta cuando se decreta la llamada reconversión y la CE veta al astillero para construir buques mercantes. Ahí se inicia la decadencia económica de Ferrolterra, comarca que dependía exclusivamente del monocultivo. Quedó muy mermada la antigua Bazán, hoy Navantia, que orientó su producción al sector de construcciones navales militares. Astano tuvo un período de fabricación de artefactos offshore dedicados a la extracción del crudo, para terminar en el ostracismo y hoy, con una plantilla mínima, en labores de apoyo a la histórica Empresa Nacional Bazán. El dique que se viene reivindicando para convertir la ría en un gran centro de reparaciones es elemental. La Administración tendría que hacer un esfuerzo.  El Estado sigue teniendo una deuda con esta comarca. No por repetirlo debe de perder valor.
http://www.youtube.com/watch?v=TZ-SWBhZOhc