martes, 29 de enero de 2013

Los ferrolanos no levantamos cabeza


Los ferrolanos "que se jodan" -parafraseando el exabrupto lanzado en sede parlamentaria por Andrea Fabra- parece decir la UE en cuantas decisiones afectan a esta comarca. Primero nos prohíben hacer barcos, veto que no quiere ser levantado hasta que finalice su vigor en 2015, y ahora nos vienen con que el dique flotante "podría" contravenir la directiva comunitaria. Lo que ocurre es que, lamentablemente, España no cuenta y en esa posición de debilidad -comprobada ya con Zapatero que había tomado el asunto personalmente de manera infructuosa- los astilleros de otros países europeos defienden mejor sus intereses y zancadillean cualquier intento que pueda tener nuestro país de levantar cabeza en el terreno de la construcción naval. Y eso lo hacen porque somos buenos y competitivos. Porque nos temen. La ingeniería puntera y mano de obra cualificada de esta comarca han sido capaces en los períodos más boyantes de la antigua Astano de construir los petroleros más grandes del mundo e incluso más tarde, ya con el veto encima, desarrollar la tecnología offshore haciéndose un hueco entre los mejores astilleros internacionales. Por su parte la antigua Bazán incorporándose en tiempo récord (bajo la sabia dirección de Natalio Rodríguez, jubilado hace ya unos años) a la construcción integrada, con abolición de gremios incluida sin que hubiera movimientos telúricos en el potente sindicalismo que entonces operaba en "La Constructora", mérito que también hay que apuntarle al citado ingeniero naval, fue el primer país del mundo que empezó a construir unidades militares para terceras naciones. Ese es el envidiable balance de nuestros astilleros y por eso nos temen y porque, además, si pensamos en el gran centro de reparaciones de la ría ferrolana nos íbamos a llevar el gato al agua porque estamos situados inmejorablemente, al pie de las grandes rutas atlánticas. El gran problema de Ferrol es que, gobernara el PSOE o el PP, nunca tuvo un peso específico para hacer mover ficha al Gobierno central y por si fuera poco tampoco éste, cuando lo intentó, logró mover posiciones en el seno de la UE. Y ahí estamos desempeñando el papel de pariente pobre, recibiéndolas en el mismo lado y poniendo la otra mejilla, si hace falta. ¿Y la SEPI? Viene ahora, meses después de crearse una comisión de seguimiento, a decir que la UE veta el dique flotante. Y el PP culpa a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales del desaguisado ¿Por qué no destituyen ya a la cúpula directiva si tiene la facultad para hacerlo? Está visto, los ferrolanos no levantamos cabeza.