jueves, 24 de mayo de 2012

Pitos en Ferrol para el titular de la SEPI

El presidente de la SEPI ha pasado por Ferrol sin pena ni gloria. Simplemente hizo el anuncio de un posible anuncio, valga la redundancia, de carga de trabajo para Navantia, buena nueva que será pregonada por el presidente de la Xunta Alberto Núñez Feijóo. El titular de la SEPI de esta manera sin concretar nada parece que quiso abrir una puerta a la esperanza cuando precisa que habrá cartera de pedidos pronto. El problema es que eso ya no vale, ese tipo de pistas no surten efecto. Fueron tantas las veces que se habló de hipotéticos encargos que ya nadie se lo cree hasta que el protocolo formal se lleve a cabo. Es verdad que la historia de Ferrol y de los astilleros, que casi es lo mismo, viene marcada por ciclos de bonanza y depresión, según sea el tono de la cartera de pedidos y quizás por eso ciudadanos y trabajadores están curtidos en la desesperanza, pero en el momento actual tal vez se dibuje la crisis más severa de las últimas décadas, ya que la cadena de producción se ha interrumpido y los tiempos de protocolos e inicio de los trabajos están jugando en contra. Desde que se confirma un pedido hasta que el acero empieza a moverse hay un período  que pesa en forma de paro y desempleo. Ahora bien, el hecho de que haya matizado que será el titular de la Xunta el que dé a conocer los supuestos pedidos da la sensación de que hay gestiones muy avanzadas y a punto de fraguar. Pese al escepticismo del que antes hablaba, la realidad es que no hay más remedio que darle un margen a la esperanza. No hay alternativa, o sumirse en el desasosiego o mirar el futuro inmediato con cierto optimismo. Y si este viene alimentado por quienes tienen la información de la situación presente, habrá que ver que noticias nos esperan. Por la cuenta que nos tiene, estaremos atentos y si las cosas no marchan tocaremos la corneta, algo que sabemos hacer muy bien los ferrolanos. Por de pronto, los delegados sindicales recibieron ayer a Ramón Aguirre con una pitada.