viernes, 6 de septiembre de 2013

¿Sabía usted que...el timón del Canarias (1931) no cabía por los túneles de Reinosa a Santander y tuvo que ser trasladado por carretera invirtiendo tres largos días en un trayecto de 90 kilómetros?


Un aspecto parcial del reportaje a toda
página de la "estampa" (BNE)
Este apunte retrospectivo podía encuadrarse en aquellas secciones del ¿sabía usted que...?
El timón del histórico crucero Canarias (desguazado en 1977) tuvo que ser trasladado a Santander por carretera porque le quedaban estrechos los túneles del ferrocarril. Firmado por Bergerac en la estampa, con fecha 17 de enero de 1931, me detengo en un reportaje que trata este asunto. El caso es que en Reinosa existían unos talleres en los que se construían piezas de dimensiones espectaculares para los buques de guerra. "Ahora ha sido un colosal timón de quince toneladas el que ha dejado estupefacta a la buena gente de la provincia..." escribía el mencionado reportero. Cuenta que después de construido el timón del Canarias, crucero cuya obra se estaba terminando en Ferrol "se vio que tal descomunal pieza no podía ser bajada a Santander en ferrocarril, no por su peso sino por su "exagerado volumen".  Entonces, no sin ciertas dificultades por el trazado de la carretera y sobre todo porque Reinosa está a 900 metros de altura sobre el nivel del mar, teniendo que afrontar un pronunciado descenso, la mencionada pieza salvó 90 kilómetros, que puede hacer en un par de horas un auto, según refería el periodista, y que para los camiones que transportaban el timón se convirtieron en tres días largos, todo ello en medio de la expectación que generaba a su paso por los distintos lugares habitados. Bergerac subrayaba su crónica "todavía le falta algo (al timón) que ha de servir de mando al nuevo crucero: ser revestido de chapa con lo cual su peso subirá en un par de toneladas, peso enorme para la tierra pero que en el mar podrá mover la mano de un niño". Recalca para finalizar que el traslado se hizo sin que las carreteras sufrieran deterioro alguno "ni un solo bache ha producido en ellas ni se han estropeado en lo más mínimo. Lo mismo ha ocurrido en los muelles, que han recibido el cargamento como si hubiera sido una pluma".