martes, 10 de septiembre de 2013

El vino, las frutas y un santo milagrero


Portada de El Correo Gallego,
hace cien años
Las fiestas de Pontedeume que terminan hoy, día 11, tienen, como otras muchas, su peculiar historia. Son conocidas popularmente como las fiestas de las peras, si bien los eumeses honran a la Virgen de las Virtudes y a San Nicolás de Tolentino. Siempre, históricamente, han sido muy divulgadas por los periódicos ferrolanos. Dejo una prueba con la portada de El Correo Gallego de hace nada menos que cien años. A toda plana, con fecha 7 de septiembre de 1913. El "canto" del rotativo ferrolano comienza por definirla como "la muy antigua y muy noble y muy simpática villa de los Rajoy, de los Andrade, Lemus y tantas figuras más del siglo pasado (XIX)" para continuar con una extraordinaria reseña de contenidos históricos y al centro el retrato del alcalde, a la sazón Gonzalo Prego. La veneración a la Virgen de las Virtudes data de mediados del siglo XIX en que abundaba el vino y las frutas, que no se podían exportar y generaban, por consiguiente, un gran stock. Ante el problema de excedentes, el Ayuntamiento acordó celebrar grandes fiestas en la plaza de San Roque, anunciándolas por todas las parroquias y pueblos cercanos a fin de poder dar de este modo salida a ambas cosechas. En el cultivo de las frutas hunde sus raíces el nombre popular de "las fiestas de las peras". La festividad de San Nicolás, sin embargo, se lleva a cabo por solemne voto desde 1607, por atribuirle al santo el milagro de que, al ser sacado en procesión, quedara dominado un terrible incendio que calcinó unas cuatrocientas casas, según la crónica de la época. En la función del voto se bendicen unos bollitos "tamaño de 5 céntimos, acuñados con el busto del citado santo y el Ayuntamiento se encarga de repartirlos como virtuoso recuerdo", tradición que se conserva. Una historia singular para un bello pueblo marinero que en la etapa del estío multiplica su población debido a la presencia de una numerosísima colonia de veraneantes que, a estas alturas del mes de septiembre, han retornado ya a sus lugares de procedencia.