miércoles, 17 de abril de 2013

El periodismo y sus riesgos


Mónica García Prieto (Efe)
Nunca fue una profesión debidamente remunerada, a pesar de que era y es una de las que exigen una entrega incondicional y de las notas más altas para el acceso a la carrera universitaria. Este es un oficio que tiene un factor vocacional determinante, de lo contrario a nadie o a muy pocos jóvenes se les ocurriría "engancharse" en este trabajo, en el que últimamente parece que más que  percibir un salario digno hay que pagar por ejercerlo, que ya es el colmo. Los periodistas, esos grandes resignados que sabiendo lo que les espera, como en el pasaje bíblico, se sienten llamados a la profesión y no solo eso sino que son capaces de arriesgar su vida a diario por buscar la verdad de los conflictos y denunciar la injusticia de las guerras. Solo así puede entenderse el caso de Mónica García Prieto, IX Premio José Couso, que acaba de fallarse y que mereció el reconocimiento de los periodistas, gallegos, en general, a través del Colexio Profesional de Xornalistas de Galicia, y ferrolanos, en particular, canalizados por medio del Club de Prensa de Ferrol, entidades ambas que, junto con el mecenazgo de La Caixa, son impulsoras del citado galardón. No en vano este premio lleva el nombre del camarógrafo ferrolano que simboliza, precisamente, el peligro, hasta perder la vida, como es el caso, en un acción infame de los tanques estadounidenses que no repararon, hace ahora diez años, en disparar a los profesionales que se alojaban en el hotel Palestina para cubrir la invasión de Irak. Mataron a Couso -EEUU todavía no reparó lo irreparable, valga la contradición semántica- pero no la libertad de expresión. Por otro lado, García Prieto es la segunda mujer que recibe la distinción. La primera fue Rosa María Calaf. Trabajó durante años para El Mundo cubriendo conflictos en Chechenia, Afganistán, Gaza o Irak. Desde el 2007, vive en Beirut desde donde narra la realidad de Oriente Medio y las "primaveras árabes". No es el primer galardón que Prieto tiene en su haber ya que fue distinguida con el Ortega y Gasset, Darío D'Angelo (2005) y José María Porquet (2011). Actualmente informa para "Cuartopoder" y "Periodismohumano", medios independientes. Ayer, en conferencia por Skype denunció que muchos corresponsales extranjeros se sienten aislados y maltratados por los medios convencionales, que pireden interés por los conflictos internacionales. Ese es el panorama. Enhorabuena a esta profesional (que representa a otros muchos en las mismas condiciones)  a la que rodearemos de calor solidario y reconocimiento el 9 de mayo próximo, en Ferrol.