lunes, 14 de abril de 2014

Narón "in crescendo", Ferrol "in perdendo" población

Panorámica aérea de Río do Pozo, en Narón
La curva de la decadencia en Ferrol  -por cierto que en algunas páginas del INE aún figura El Ferrol del Caudillo- queda reflejada en el censo poblacional que no ha parado de mermar desde el año 1981 que tenía 91.764 habitantes hasta hoy cuya cifra es de 70.389 h. Y este declive contrasta con el vecino Ayuntamiento de Narón, que no ha parado de crecer desde 1857, en que se registran los primeros datos, con 6.319 habitantes hasta la actualidad que cuenta con 39.568, sin que en ningún tramo de este tiempo haya oscilado a la baja. Me gustaría saber el número de ayuntamientos que, como el naronés, han crecido sin parar. Intenté buscar el dato en internet, pero en vano. Hace tres décadas, se decía que Narón era ciudad dormitorio, que se aprovechaba de los flujos y sinergias de los astilleros de la ría, pero este concello ha variado ostensiblemente la tendencia, en la senda de la diversificación productiva hasta tal punto que hoy posee el polígono industrial más grande de Galicia en el que se asientan empresas tan importantes como Inditex, del imperio textil que acaudilla el todopoderosos Amancio Ortega o la siderúrgica Megasa, emblema de los emprendedores locales, Maderas del Noroeste, Poligal, entre otras de menor envergadura, pero que en su conjunto configuran un alentador mapa -eso sí, con la crisis como espada de Damocles-  generador de empleo y riqueza y convierten a Narón e uno de los municipios económicamente más fuertes de Galicia. Así, pues, vemos a un Narón "in crescendo" y a un Ferrol "in perdendo" si se me permite el neologismo de latín macarrónico, que me acabo de sacar de la manga. Pero, claro, si volvemos la mirada atrás, encontraremos la causa de la decadencia. Astano tenía en 1979. una plantilla de 6.670 trabajadores y pasó en 1989 a 1.470, hoy tiene 200 aproximadamente. Bazán tenía en 1979 una plantilla de  7.241 empleados y llegó a 1989 con 4.800, hoy 2.400 y no hablemos del empleo que se ha perdido en las compañías auxiliares. Añadamos los efectos  del demantelamiento militar que supuso también el traslado de unidades navales y dependencias así como personal allí destinadas al área sur de la península.