domingo, 6 de abril de 2014

La Sociedad Filarmónica Ferrolana, camino de cumplir en octubre los 65 años años de vida

Celebrábamos estos días pasados el 25 aniversario del Club de Prensa de Ferrol. Anotábamos como un éxito el hecho de haber superado a estas alturas el cuarto de siglo. Pero hay entidades que van mucho más allá. Por ejemplo la Sociedad Filarmónica Ferrolana cumplirá en octubre próximo 65 años y precisamente ayer ocupaba titulares en el Diario de Ferrol porque acaba de suscribir un acuerdo con la sección de cultura de la Universidade da Coruña. Está claro que la crisis provoca suma de esfuerzos, alianzas y aprovechamiento de flujos, en este caso culturales, y eso es lo que van buscando la sociedad y la institución académica, cuyos representantes daban a conocer la iniciativa con la lógica satisfacción. El objetivo de la Filarmónica Ferrolana es divulgar la música clásica mediante la organización de conciertos. Como todas las entidades privadas ha pasado por momentos dulces y de sacrificios, son los altos y bajos, inevitables en el recorrido del tiempo. Por ejemplo, hace 40 años, en el 1974, alcanzaba 840 asociados con una cuota mensual de 50 de las antiguas pesetas. Actualmente están en los trescientos. "La supervivencia fue posible gracias a la fidelidad y tesón", reza el capítulo de la historia de la entidad en su página web. En el año 1949 cuatrocientos aficionados crearon la sociedad con una cuota inicial de diez pesetas. El 7 de octubre de ese mismo año la Filarmónica echó a andar en el teatro Jofre con la actuación de la Orquesta Sinfónica Municipal de La Coruña. En los 50 primeros años se contabilizaron 23 grandes orquestas sinfónicas, 14 sinfónicas clásicas, 72 orquestas de cámara y, en fin, una larga relación de cuartetos, quintetos, tríos, conjuntos de jazz y otros varios. La Sociedad Filarmónica Ferrolana utiliza desde sus comienzos el histórico teatro Jofre, que tiene una acústica modélica, según músicos, actores y gente del arte y la cultura que han desfilado por su escenario. No obstante las obras de rehabilitación y los precios prohibitivos que en determinados momentos rigieron para el uso de este coliseo hicieron que la Filarmónica  recurriera a otros auditorios como el salón de recepciones municipal, institutos, Centro Cultural Municipal, para conciertos menores, quedando el Jofre para los grandes conjuntos. Este es en resumen el libro de vida de esta sociedad que acaba de formar tándem con la UDC y que a la vuelta del verano alcanzará el 65 aniversario. Y que cumpla muchos más, cubriendo ese espacio vital de la música clásica, que tiene un nutrido grupo de fieles seguidores en esta ciudad.