lunes, 21 de abril de 2014

Hace 39 años: homilía explosiva en Chamorro

Xosé Martinho Montero Santalha
Hace treinta y nueve años, esto es, corría el 1975, en vida todavía del dictador Francisco Franco, el entonces director de la Escuela de Teología de Mondoñedo, hoy profesor de Lengua y Literatura gallegas en el campus universitario de Vigo, Xosé Martinho Montero Santalha oficiaba la misa de Chamorro y pronunciaba una homilía de gran calado galleguista, planteamiento en el que se alineaban por aquel entonces no pocos sacerdotes gallegos y de manera singular ferrolanos o con ejercicio en Ferrol. Afirmaba que un gallego para ser buen cristiano tenía que ser antes buen gallego. "Un galego só saberá falar intimamente con Deus se o fai na súa lingua" (Un gallego solo sabrá hablar intimamente con Dios si lo hace en su lengua). En otro momento dijo que ser cristiano en Galicia significaba promover y defender los valores de la tierra, su lengua, su cultura, su manera de ser. Una homilía de este tenor unos años atrás hubiera dado lugar a algún tipo de sanción porque se asociaría a postulados separatistas. Pero con todo y con eso, el cura no dejó de echarle coraje, primero porque misó en gallego, segundo por lo que dijo y tercero porque estábamos todavía en la dictadura. Y un dato más, si se quiere anecdótico aunque tenía su carga política, era que el sermón fue pronunciado en un santuario que solía visitar el "Caudillo" todos los años con motivo de su estancia en el Pazo de Meirás. Esta liturgia a la que me refiero tenía lugar un lunes de Pascua, 31 de marzo, ante un alcalde y miembros de la corporación franquista, entre otras autoridades y "fuerzas vivas" de la ciudad, que supongo que se encontrarían incómodos ante lo que estaba diciendo aquel "cura rojo". Por si fuera poco el colorido galleguista de la ceremonia, relata la crónica (Ferrol Diario) que en un lateral del altar se instaló la bandera del Real Coro Toxos e Froles y "todos los cánticos se hicieron en gallego", apunta el periodista. Rememorando aquel día de Chamorro en el que se venera a Nosa Señora do Nordés, primer acontecimiento festivo que abre la temporada de romerías de la comarca, nos situamos en el presente en el que, una vez más, cumpliendo con la tradición, unos en plan lúdico, otros guiados por sus convicciones religiosas, el monte de Chamorro será punto de encuentro de numerosas personas, a no ser que la lluvia, que asomaba anoche, cuando escribía estas líneas, desbarate algunos planes.