sábado, 5 de octubre de 2013

La ría ferrolana: un poderoso banco marisquero que se extingue


Labores de marisqueo
Un grupo de eurodiputados cursaron en mayo una visita a Ferrol y a su término manifestaron que veían en nuestra ría el caso más evidente de contaminación. Recientemente se daba cuenta de los atrasos que sufría el debate en la eurocámara para tratar las rías de O Burgo y Vigo, además de la de Ferrol.  Si echamos la vista atrás, unas cuantas décadas, claro, nos daremos cuenta de la riqueza que hemos ido perdiendo.  Hacia los años 40 del siglo pasado, cuando uno daba con sus tiernos huesos en este mundo, había en la ribera de Maniños y Barallobre ocho motoras que de mayo a septiembre iban a la langosta. Pasaban en el mar varios días entre Prioriño Grande y Punta Candelaria. Estos marineros hacían los descansos en A Cova, mar de Covas (por aquellos acantilados fui yo a pescar en muchas ocasiones). Terminada la campaña de la langosta se dedicaban al jurel para seguidamente ocuparse del besugo. Cuenta el profesor José Graña Carrodeguas que en la playa de Maniños existía un gran criadero de mariscos: almejas, berberecho, ostra, navaja, etc. En el mismo muelle se largaba el boliche y se recogía: pancho, jurel y xardas. Muy cerca de las instalaciones de la antigua Astano estaba la Ostreira. Se recogía ostra y almeja. Cuentan los mariscadores de la época que podían recogerse en diciembre unas 6 toneladas durante muchos días. Entre el puente de As Pías y del ffcc había chocos, jibia y panchos. En la ensenada de A Gándara, anguilas; en la punta del Montón, un criadero de almeja, desde allí hasta la iglesia de Caranza con el boliche se recogía la parrocha y sardina. Los vecinos de Caranza, que no eran marineros, colaboraban las mañanas de los domingos, tirando "á cazola", que consistía en ayudar a tirar de los cabos a cambio de un cesto de peces. Vieira, ostra y zamburiña eran entonces muy abundantes en zonas como Punta del Vispón, Punta de Caranza, muelle de Maniños, etc. La ensenada de Santa Lucía era en los años 50 vivero de chocos, jibia, faneca y otras especies. La ensenada de A Barca también fue criadero de almeja, longueirón, jibia, choco y berberecho. Personalmente, recuerdo, años setenta, que entre el muelle de Ferrol y A Graña había una boya en la que me amarraba y cuando de "fuera" (O Pieiro y proximidades) venía de vacío, amarraba en la boya y cargaba de panchos. Hoy no hay ni boya ni panchos, ni agua. Se ganó terreno al mar.