viernes, 25 de octubre de 2013

En medio de una crisis que ahoga, aterrizan en Ferrol grandes cadenas multinacionales



Media Markt abrió ayer sus puertas en el polígono de O Boial. La foto fue publicada por Diario de
Ferrol y va firmada por Luis Polo
¿Ferrol, la tierra prometida? Durante cerca de treinta años -más recientes son en el área del bricolaje Aki y Brico King-ha estado Alcampo solo, haciendo, según se dijo en su momento, las mejores recaudaciones de las tiendas de su grupo en España sin que durante ese largo período ninguna otra multinacional osara sentar sus reales. Únicamente llegó a hablarse de El Corte Inglés, que optaría al espacio dejado por el acuartelamiento de Sánchez Aguilera, lo que apenas pasó de la categoría de rumor, quedándose esta firma con el Supercor de la calle Dolores, en donde antiguamente se estableció Simago. Pues bien, ahora, cuando estamos en lo peor de la crisis (declaraciones a bombo y platillo del fin de la recesión a un lado) desde el pasado mes de mayo no paran de aterrizar grandes firmas en el denominado Parque Ferrol, en el polígono de O Boial, que parece haberse convertido de la noche a la mañana en el gran bulevar comercial, en la manzana de grandes e importantes negocios. Recordemos que en el mes antes citado abrió Brico Depot, días atrás lo hizo el Burguer King más grande de Galicia, hoy está de estreno Media Markt, pronto lo hará Carrefour, entre otras tal vez de menor entidad, pero que diversifican el abanico de la oferta y contribuyen al reclamo de una potencial clientela. Mencionemos también a Lorenzo López que recupera la marca San Luis, en este caso en el polígono de A Gándara, además de reinstalarse en otras ciudades de Galicia. Es obvio que estas iniciativas generan no pocos puestos de trabajo (las empresas en proceso de selección fomentarán 500 empleos directos) en una comarca castigada por la crisis naval y ahora por la de la burbuja inmobiliaria, con un índice de desempleo del 28%, el más alto de las ciudades importantes Galicia. No es menos cierto que acaban de dar el puntillazo al pequeño comercio, motivando por ello pérdida de empleo. A nadie se le ocultará que estas grandes multinacionales hacen buenos estudios de mercado y actúan en el momento oportuno y esto es lo que no deja de sorprender. No obstante, el consejero delegado de Carrefour para España hacía ayer unas declaraciones en las que señalaba que la bajada de salarios había provocado la espantada de sus mejores clientes. Contradicción que el propio capital abandera ya que por una parte presiona con las medidas de austeridad y por el otro se quejan de que merma el consumo. Pero esto es harina de otro costal. Pues si estos grandes negocios se han plantado aquí y ahora por algo será. Razones que se nos escapan, estrategias que no alcanzamos a ver, el caso es que Ferrol parece ejercer, con esta explosión de las grandes cadenas, el papel de tierra prometida, valga la metáfora bíblica.