martes, 4 de junio de 2013

Un músico veterano


Ramiro Rodríguez es el segundo por la izquierda (clarinete) en la fila de atrás
Ramiro Rodríguez en su juventud
Ayer fue enterrado un músico muy veterano. Falleció con 92 años. Se trata del saxofonista Ramiro Rodríguez Rivera, nada menos que cuarenta años director de una de las grandes orquestas ferrolanas de baile, la Bellas Farto. Ramiro fue uno de los tres músicos que entrevisté para el libro "Ferrolterra e as orquestras de baile (1930-2010)" del que soy coautor con el exvocalista Juan Díaz Fraguela. Una de las anécdotas que me contó es muy curiosa. La orquesta tomaba los apellidos de dos de sus músicos fundadores, Bellas y Mauricio Farto. El primero se separó de la banda para fundar las Bellas López, y el segundo tuvo que dejar la actividad por obligaciones laborales, pero quería seguir cobrando porque daba su apellido y la orquesta había ganado mucho prestigio. Ramiro, el ahora fallecido, se hizo con el mando del grupo musical y para no perder la marca Bellas Farto y evitar el "peaje" que le imponía Mauricio, logró que le prestaran sus apellidos un tal Bellas, del barrio ferrolano de Canido y un tal Farto que encontró en una sala de fiestas de Ponferrada. La orquesta siguió con el mismo nombre auque era otro Bellas y otro Farto. La hija del segundo confesó a este periodista que no le había gustado nada a su padre la "maniobra" de Ramiro Rodríguez, que, dicho sea de paso, fue el líder de la Bellas Farto (fundada en 1945) desde el 31 de diciembre de 1953 hasta 1994. El padre de Ramiro también había sido músico y le había inculcado a su hijo esta actividad. El extinto empezó con la batería, pero cansado de andar cargando con la caja de percusión, aprendió a tocar el saxo, teniendo como maestro un gaiteiro y músico de renombre, Constantino Bellón, que da su nombre a un premio de gaita que convoca anualmente el Ateneo Ferrolán. Ramiro compatibilizaba su actividad como músico con la de ajustador electricista en la antigua Empresa Nacional Bazán. Descanse en paz el amigo y músico que, según me había comentado en vida, deja un gran archivo de partituras con todas aquellas piezas que animaban las fiestas populares de mediados del siglo pasado.