viernes, 7 de junio de 2013

El eterno lamento


Aspecto parcial de la portada de Ferrol Diario
correspondiente al 07-06-1978
Leía ayer en mi querido Diario de Ferrol que el PP había tumbado en la Xunta una moción en la que se instaba al cumplimiento de promesas pendientes como son la habilitación de un gran centro de reparaciones, dique flotante, los floteles, etc. Es frecuente que estas mociones tengan una gran carga política, planteadas en el marco de la dialéctica gobierno-oposición, más que efectividad o capacidad de ejecución. No es la primera vez que se toman  acuerdos en la Xunta que, luego, se quedan en aguas de borraja. Hasta recuerdo a Zapatero, siendo jefe del Ejecutivo, que se comprometió a llevar personalmente a Bruselas lo del veto a la antigua Astano y nada consiguió. Si el mismísimo Presidente tuvo que envainarla, ¿qué podemos esperar de acuerdos que se quedan perdidos en los papeles oficiales de instituciones inferiores y se diluyen antes de convertirse en algo tangible? No estoy negando la acción parlamentaria, tampoco justificando al Partido Popular, no reniego de la acción fiscalizadora de la oposición, que es su deber, simplemente trato de manifestar mi escepticismo o falta de credibilidad. Es que, además, soy ya bastante mayor, escribí la crónica de la crisis de la construcción naval de los ochenta y ante mi desfilaron todo tipo de proyectos fantasmas que se canalizaban a través de aquellos entes (ZUR, ZID, etc) que se diseñaban más que para atraer iniciativas creíbles y para construir ilusiones y esperanzas, para desmovilizar porque era mucha la presión social que lógicamente sobrevino ante el desmantelamiento industrial con pérdida de miles de puestos de trabajo. Hace justo 35 años por estas fechas se ponían de acuerdo en un manifiesto conjunto para "salvar la comarca" las siglas de AP, UCD, PSOE y PC. Incluso hubo manifestaciones unitarias, muy pocas, eso sí, y Ferrolterra siguió y sigue como referente de un erial industrial que tiene que levantarse y andar por sus propios medios, pero esto no es incompatible (antes bien, todo lo contrario, se complementa con el movimiento endógeno) con la ayuda gubermanental como elemento incentivador. Hay ciudadanos que dicen que ya están hartos del lamento, opinión respetable, pero en esas andamos todavía como lo prueba esa convocatoria de huelga general comarcal del día 12, impulsada por todas las organizaciones sindicales. La lucha continúa.