martes, 19 de febrero de 2013

Sexo en la Catedral


En el mes de julio del pasado año, con motivo de la celebración del Curso Guméndez que organiza el Club de Prensa de Ferrol con carácter anual, en una reunión informal en la que comparecían varios ponentes, una de las asistentes, comentando el  "affaire" del Códice Calixtino dijo que la cosa no paraba en el hurto de dineros y documentos sino que por medio había también sexo. Casi todos los que participábamos en ese encuentro nos echamos a reír en la creencia de que la profesora se sacaba de la manga el dato para poner sobre la mesa más elementos en el contexto de una conversación que discurría entre broma y veras. Recuerdo que esta persona abandonó antes que nadie la tertulia porque había de regresar a Santiago debido a ocupaciones profesionales, advirtiéndonos a los que allí quedábamos haciendo chistes y chascarrillos con el asunto del Códice y el sexo que no olvidásemos su exclusiva aportación al relato y que no lo tomásemos a coña. Hoy, siete meses después, habrá que reconocerle a la ponente del Curso Gurméndez que no era una frivolidad suya y, por supuesto, felicitarle por las fuentes que ella tenía, además de pedirle disculpas por el choteo que tuvo que soportar. Hoy en las redes sociales se comenta con profusión la novedad de "Sexo en la Catedral" que lo entre comillo porque bien podría ser el título de una novela o película. El electricista tardó algún tiempo en descubrir este nuevo elemento que, sin duda, aporta un material peculiar al relato. En twitter, el que fuera presidente de Cantabria, el televisivo Miguel Ángel Revilla, se preguntaba si se referiría el electricista al sexo de los ángeles. El tema tercia bien en estos momentos para aliviar el chorreo de la corrupción que, incluso, se ha superpuesto al de la crisis económica, aunque, vete tú a saber, sexo, corrupción, crisis y peineta de Bárcenas tal vez son todas caras de la misma moneda.